Superación académica, un buen regalo navideño

PANAMÁ. Fue una graduación diferente a las demás, libre del protocolo típico en este tipo de ceremonias. No hubo togas, marcha de entrad...

PANAMÁ. Fue una graduación diferente a las demás, libre del protocolo típico en este tipo de ceremonias. No hubo togas, marcha de entrada ni presencia de las autoridades del Ministerio de Educación como es tradicional en los centros educativos de la ciudad, pero sí desbordante emoción y satisfacción en cada uno de los estudiantes y sus familiares por el logro que finalmente alcanzaban.

Se trata de la primera promoción de bachilleres que egresan de una Escuela de Tele Educación en área rural, en La Bonga, área de difícil acceso de Capira a 40 kilómetros de La Chorrera.

Un percance inesperado estuvo a punto de empañar la actividad. La llegada de Dilsia González, la docente coordinadora de la graduación, quien además portaba lo más esperado por los estudiantes —los diplomas— tuvo un retraso debido a un desperfecto mecánico en su auto.

Muchos padres de familia e invitados especiales, cansados de esperar y agobiados por el hambre, abandonaron el lugar antes del acto.

DIGNO DE IMITAR

A las dos de la tarde, tras cuatro horas de espera, decenas de fuegos artificiales anunciaban la entrada de los graduandos acompañados de sus padrinos. Entre aplausos aparecía el primer puesto, un joven con discapacidad, de un poco más de un metro de estatura. A sus 23 años, Santiago Soto nunca dejó de soñar para obtener el título de secundaria.

Su discapacidad, que le provoca dificultades para movilizarse por el atrofiamiento de sus huesos y nervios, nunca fue obstáculo para lograr superarse.

Uno a uno fueron apareciendo hasta llenar las 36 sillas especialmente preparadas para los que recibirían sus diplomas de Bachiller en Comercio con especialización en Administración de Turismo.

En el programa de la profesora Dilsia no habían más de cuatro puntos: las palabras del primer puesto de honor; el discurso de un estudiante pregraduando, una décima en honor de los jóvenes y por su puesto, la entrega de los diplomas.

El primero en ponerse de pie para ofrecer el mensaje en representación del grupo fue Santiago. Ayudado por su profesora, se dirigió a sus compañeros y presentes.

Con voz temblorosa —porque la emoción se apoderó de él— expresó lo importante que es para ellos formar parte de la historia en un pueblo que no supera los 200 habitantes, pero que gracias a diversas gestiones comunitarias y del líder católico, el padre Francisco Heynen (q.e.p.d), se logró que las autoridades educativas comprendieran la necesidad de aplicar un sistema de educación básica general y media para que los jóvenes de escasos recursos y de las montañas tuvieran la oportunidad de estudiar.

‘De no ser así, hoy no estuviera frente a ustedes para expresarles mi satisfacción de haber alcanzado una de mis metas plantadas’, dijo Santiago. También hizo referencia a la importancia de plantearse metas pese a las limitaciones que encontremos en el camino.

Santiago no cuenta con los recursos económicos necesarios para continuar sus estudios universitarios, pero gracias a su capacidad intelectual, el Instituto para la Formación y el Aprovechamiento de los Recursos Humanos (Ifharu) le ofreció una beca por puesto distinguido. Sus padres, con el corazón hinchado de orgullo dicen que harán lo imposible para que su hijo logre lo que tanto desea: realizar estudios superiores en sistemas. ‘Desde que tiene uso de razón, ha demostrado mucha capacidad aunque su cuerpo no lo acompañe’ relata su madre Clementina González sobre Santiago, que desde pequeño padece de artritis juvenil.

ESTUDIAN CON LIMITACIONES

La escuela primaria de La Bonga, con más de 60 años al servicio de la comunidad, ha sido testigo de las innumerables carencias de sus moradores que con suerte y mucho esfuerzo lograban culminar sus estudios primarios.

Con el paso del tiempo, la necesidad de abrir los espacios para que los jóvenes del campo tuvieran igual oportunidad educativa que los de la ciudad, se convirtió en lo más apremiante. Actualmente, el Ministerio de Educación cuenta con un sistema de tele educación media para egresar a bachilleres en comercio y turismo, siendo ésta la primera promoción.

Pese a que es un avance, múltiples son las limitaciones con las que a diario tienen que lidiar, como la falta de un salón de informática equipado, aulas de clases, una biblioteca, comedor en buen estado y más docentes para una educación completa.

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