Inundaciones en Panamá: Más de 15,000 afectados en Ngäbe-Buglé, Bocas del Toro y Veraguas

Las autoridades también confirmaron la muerte de un menor de 16 años en la comunidad de Guoroni, distrito de Kankintú, quien fue arrastrado por la crecida repentina de un río.

Las intensas lluvias registradas en los últimos días han dejado severas afectaciones en múltiples comunidades de la comarca Ngäbe-Buglé, la provincia de Bocas del Toro y el norte de Veraguas, donde el desbordamiento de ríos ha impactado a miles de familias y provocado daños en infraestructura, cultivos y vías de acceso.

De acuerdo con el informe del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc), al menos seis distritos han resultado afectados, con comunidades, como Pumona, Nueva Ventura, Samboa, Guariviara, Mancreek, Bisira, Guoroni, Kankintú y Kusapín entre las más golpeadas en la comarca.

Mientras que en Bocas del Toro, las afectaciones se concentran en Changuinola, específicamente en Teobroma y el sector 4 de Abril, mientras que en Veraguas destacan zonas como Río Veraguas, Calovébora, Río Luis, Belén y Guabal.

El balance preliminar revela que unas 2,954 familias han sido afectadas, lo que equivale a cerca de 15 mil personas.

Entre los principales daños reportados figuran la pérdida de cultivos agrícolas, animales de producción y consumo, afectaciones en acueductos rurales, viviendas y carreteras. A esto se suma el deterioro de varios puentes colgantes, lo que ha complicado significativamente la movilidad en áreas de difícil acceso.

En comunidades como Chucará, los efectos han sido particularmente graves. Allí se reportó la pérdida total de insumos médicos en el puesto de salud, luego de que las inundaciones cubrieran más de la mitad de la estructura. Además, en distintas zonas se han registrado deslizamientos de tierra y caída de árboles que han bloqueado caminos, obligando a realizar trabajos de despeje para restablecer el tránsito.

Las autoridades también confirmaron la muerte de un menor de 16 años en la comunidad de Guoroni, distrito de Kankintú, quien fue arrastrado por la crecida repentina de un río, evidenciando el nivel de riesgo que enfrentan estas poblaciones.

Pese a que cerca del 90% de las viviendas en estas regiones son tipo tambo (elevadas del suelo), lo que ha permitido reducir daños estructurales, las pérdidas materiales siguen siendo significativas y afectan directamente la seguridad alimentaria y las condiciones de vida de los residentes.

En el ámbito educativo, el Ministerio de Educación informó el cierre de todos los centros escolares en la costa norte de Veraguas, mientras que en Bocas del Toro al menos 13 planteles permanecen cerrados de forma preventiva.

En la comarca Ngäbe-Buglé continúan las evaluaciones para determinar el impacto en las escuelas.

Ante este panorama, el Gobierno mantiene operativos de asistencia humanitaria y evaluación de daños, en coordinación con instituciones como el Servicio Nacional Aeronaval, el Instituto de Mercadeo Agropecuario y el Ministerio de Salud, con el objetivo de atender a las comunidades afectadas y restablecer las condiciones básicas en las zonas impactadas.

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