María Corina Machado: ‘Panamá ha asumido la causa venezolana como propia’

En una entrevista exclusiva, la premio Nobel de la Paz y líder opositora destacó el respaldo histórico del país centroamericano, habló sobre transición democrática, elecciones libres y el esperado retorno de millones de migrantes

María Corina Machado habla con la convicción de quien siente que la historia finalmente comenzó a girar a favor de Venezuela. Convertida en el principal rostro de la oposición venezolana y símbolo internacional de la resistencia democrática frente al chavismo, la Premio Nobel de la Paz y líder opositora del régimen asegura que el país atraviesa “un proceso irreversible” hacia la libertad. Su voz, marcada por el exilio, las amenazas y años de persecución política, hoy se mezcla con un discurso cargado de esperanza, pero también de urgencia.

Machado llegará a Panamá en medio de uno de los momentos más delicados y decisivos de la crisis venezolana. La captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero, las tensiones internas dentro del chavismo, el protagonismo que ha tomado Delcy Rodríguez y las crecientes presiones internacionales han abierto un nuevo escenario político que mantiene a millones de venezolanos expectantes sobre el futuro del país. Mientras tanto, la líder opositora insiste en que la transición ya está en marcha y que el próximo paso serán unas elecciones “libres y limpias”.

Desde Oslo, Madrid, Washington y ahora Panamá, María Corina ha construido una gira internacional orientada a fortalecer alianzas políticas y mantener viva la presión internacional sobre Venezuela. Pero detrás del liderazgo político también aparece una figura profundamente emocional, marcada por las historias de presos políticos, madres que murieron buscando a sus hijos desaparecidos y una diáspora que, según ella, “solo quiere regresar a casa”. Machado habló en exclusiva, bajo la alianza informativa de Radio Panamá y La Estrella de Panamá, sobre el rol que desempeña en esta transición, su relación con el presidente José Raúl Mulino, el respaldo de Estados Unidos y el momento en que volverá a Venezuela.

¿Qué expectativas tiene de su visita a Panamá y cómo será su agenda?

(Sonríe) Tengo una emoción inmensa de visitar Panamá y poder estar allí, obviamente con los venezolanos que ustedes han acogido en su país y también con ustedes los panameños, que han asumido la causa venezolana como propia, que nos han cuidado nuestras actas, que son sagradas.

Son la expresión de la soberanía de nuestro pueblo y que además han unido sus voces a las nuestras para que el mundo entero entienda lo que ha pasado en Venezuela y lo que viene para todas las Américas con la liberación de nuestro país. Así que estoy muy emocionada y muy agradecida con cada uno de ustedes.

La relación de María Corina Machado con el presidente José Raúl Mulino y con el canciller Javier Martínez-Acha ha sido muy positiva desde que la actual administración asumió el gobierno en Panamá. ¿Cómo es esa cercanía?

Es una excelente relación, pero debo decir que es con el pueblo de Venezuela. Esto no es solamente una relación personal.

El presidente Mulino y el canciller han demostrado un compromiso irrestricto con la causa por la democracia en Venezuela, yo creo que en buena medida por lo que también Panamá ha vivido y también por la forma como los venezolanos en su momento acompañamos la causa panameña.

Por eso, haber tenido al presidente Mulino, a su esposa, al canciller Javier Martínez-Acha y a su esposa en la ceremonia del Premio Nobel, para mí fue realmente una gran emoción, un gran honor, pero además le habló al mundo de que lo que se estaba reconociendo era la democracia y la libertad en las Américas, en particular en América Latina.

Así que además nos une un gran afecto, gran respeto y estoy muy emocionada de poder estar allí.

Las actas están en Panamá, usted ya lo dijo. ¿Qué significa para María Corina Machado que Panamá albergue esas actas y las custodie tras esta transición?

Detrás de cada una de esas actas hay sacrificios humanos inmensos, vidas que han sido apagadas y torturadas, familias que han sido separadas, voces que han sido silenciadas.

Ha habido un daño humano monumental y el pueblo de Venezuela se levantó el 28 de julio con una organización formidable, demostrando un coraje inédito donde nadie se lo esperaba y sorprendimos al mundo.

Yo he estado en estos meses encontrándome con académicos, expertos, investigadores y activistas, y la gente dice: “Lo que ustedes hicieron en unas condiciones tan extremas se ha convertido en un referente para el mundo entero”.

Nos han contactado personas y grupos que luchan por la libertad y la democracia en todas partes del mundo y los estamos ayudando diciendo: “Estos fueron los errores que cometimos, estos fueron los aciertos”. Porque al final la causa de la libertad es global, es una sola.

Entonces piensa lo que esas actas representan. Cuántas personas arriesgaron su vida por cuidar cada una de ellas y gracias a que se pudieron recoger, procesar y digitalizar, pudimos demostrar nuestra victoria frente al mundo.

Por eso estamos donde estamos hoy, porque esa gesta del 28 de julio sentó la base legal, de legitimidad y moral para lo que ocurrió posteriormente el 3 de enero de este año.

Yo creo que en Panamá se deposita hoy la voluntad de un pueblo de vivir en libertad, el testimonio de un mandato ciudadano y también el testimonio de lo que viene, que es la libertad de Venezuela, porque este movimiento es indetenible e irreversible.

Hablando de Venezuela y de la transición, ¿qué rol cumple María Corina Machado en este proceso?

El presidente Trump, a través de su secretario de Estado Marco Rubio, ha sido muy claro en que esto es un proceso que tiene tres etapas.

La primera etapa, que se llamaba desestabilización, ya se cumplió según el propio secretario de Estado. La segunda y tercera etapa —la recuperación económica y la transición política con elecciones— pueden solaparse.

Todas estas fuerzas que nosotros estamos alineando ahorita, que provienen no solo de los venezolanos dentro del país, sino también de nuestra diáspora extraordinaria, de pueblos aliados en América Latina, en Estados Unidos y otras partes del mundo, se orientan a que este proceso se cumpla de la manera más rápida, ordenada y segura posible.

Y luego podamos entrar en una cuarta fase: la fase donde renace una nación.

Una etapa que permitirá el regreso de millones de venezolanos, donde habrá prosperidad, justicia, estado de derecho y donde podremos integrarnos nuevamente a los mercados globales.

Mi rol es acompañar a los venezolanos para asegurarnos de llegar a una elección donde se exprese de manera impecable la voluntad de un pueblo.

Muchos venezolanos se preguntan cuándo y cómo regresará María Corina Machado a Venezuela.

Precisamente porque hemos sido muy cuidadosos y responsables con el manejo de la información y las decisiones a lo largo de todos estos meses es que hoy estamos aquí.

Tan pronto llegué a Oslo dije: “Voy a regresar”.

Tengo unas tareas que cumplir y las estoy cumpliendo (se emociona). Hemos avanzado y me atrevo a decir que ya están casi finiquitadas.

Para mí era muy importante este encuentro con los venezolanos en Panamá. Estuvimos en Sudamérica, en Europa y ahora estaremos en Centroamérica.

Así que se acerca el momento del retorno y créeme que yo soy la primera que cuenta los instantes para poder volver a estar en Venezuela.

¿El próximo paso para Venezuela es una nueva elección nacional?

Evidentemente, para los venezolanos está claro que solamente habrá prosperidad, seguridad y reencuentro de la familia si en Venezuela existen libertades reales, completas.

Solo así podrá darse el verdadero despegue del país.

No habrá libertad económica si no hay libertad política genuina.

Por supuesto que debemos convocar un proceso electoral, pero el propio secretario de Estado Marco Rubio ha dicho que la tercera fase incluye elecciones limpias y libres, en las cuales todos los venezolanos dentro y fuera del país puedan participar.

¿Qué lección deja la muerte de Carmen Navas, quien buscó durante meses a su hijo detenido?

Yo pude hablar con ella poco antes de morir y siento que este es un testimonio que nos ha marcado profundamente.

Por una parte reúne toda la maldad y la crueldad del régimen y por otra parte la bondad, la resiliencia y el amor de una madre.

(Se le quiebra la voz) Son cinco madres venezolanas que han fallecido sin ver a sus hijos secuestrados por la tiranía.

El caso de Carmen fue devastador. Pasó nueve meses buscando a su hijo mientras, según el régimen, ya estaba muerto.

Esto ha sacudido a Venezuela y tiene que ser un electrocutazo para el mundo, para entender la crueldad de lo que pasa en nuestro país.

Estamos hablando de crímenes de lesa humanidad de los cuales Delcy Rodríguez es cómplice.

¿Qué le preocupa hoy a María Corina Machado y qué le da fuerzas para seguir?

Me preocupa el dolor de mi gente, el hambre que está sufriendo Venezuela. Hoy hay comida en los mercados, pero la gente no puede pagarla.

Eso está generando una angustia y una rabia creciente porque el país está muy consciente del nivel de corrupción que ha habido.

Mi fuerza viene precisamente de allí.

¿Cuántas veces nos dijeron que era imposible? ¿Cuántas veces nos dijeron que nos rindiéramos?

Y yo siempre respondí: “Yo conozco mi país”.

Somos gente noble, trabajadora, generosa, valiente y nada ni nadie nos va a detener porque Venezuela va a ser libre.

¿Qué mensaje le envía a la diáspora venezolana en Panamá?

Nos vamos a ver este sábado 23 a las 4:00 p.m. en Calle Cuba, entrando por calle 32, en Ciudad de Panamá. Y no solamente quiero invitar a los venezolanos, quiero verlos a los panameños también.

Que sea un momento de encuentro, de celebración y de demostrarle al mundo la fuerza que tenemos y lo que estamos decididos a hacer de cara al regreso a Venezuela.

Porque pronto también nos encontraremos en Venezuela.

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