Rusia recibe el testigo para celebrar el Mundial

Actualizado
  • 15/07/2014 02:00
Creado
  • 15/07/2014 02:00
La Copa del Mundo se aleja del territorio sudamericano, ya conocido para estos certámenes. Ahora, las miradas se concentran en Rusia 2018

La Copa del Mundo se aleja del territorio sudamericano, ya conocido para estos certámenes. Ahora, las miradas se concentran en Rusia 2018, una geografía inédita donde sólo algo es seguro: los hinchas tendrán que recorrer distancias incluso más largas.

El primer Mundial que se realice en Europa Oriental requerirá que algunos espectadores vuelen entre las ciudades subsede.

Entre Kaliningrado y Yekaterimburgo, por ejemplo, hay unos 2,480 kilómetros, ligeramente menos de los 3 mil 200 que separan a Porto Alegre de Fortaleza, en Brasil.

De los 12 estadios en 11 ciudades subsedes, dos están terminados pero deben remodelarse para realizar ahí partidos de fútbol.

Otro, el Spartak en Moscú, se inaugurará en septiembre próximo.

Los demás, incluido el Luzhiniki moscovita para 81 mil espectadores, se comenzaron o empezarán a construirse este año.

El Luzhniki fue la sede de los Juegos Olímpicos de 1980 y la final de la Liga de Campeones de 2008, y albergará la final de la Copa del Mundo en 2018.

Para esta Copa del Mundo, se fijó un presupuesto de 660,000 millones de rublos (19,240 millones de dólares), pero la cuestión de los costos totales resulta espinosa.

Y mientras todo esto está en movimiento, en la cancha, la disyuntiva queda, por el pobre Mundial que Rusia hizo en Brasil.

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