Activistas, familiares de detenidos, excarcelados y dirigentes opositores han exigido la aprobación rápida de esta legislación, mientras que varias ONG...
El caso Epstein precipita el desalojo del príncipe Andrés del Royal Lodge
- 04/02/2026 15:22
La publicación de nuevos archivos del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre el caso Jeffrey Epstein volvió a sacudir a la familia real británica y desencadenó la salida definitiva de Andrés Mountbatten-Windsor del Royal Lodge, la mansión de más de 30 habitaciones ubicada en el complejo de Windsor donde residía desde 2003. En los últimos días, camiones de mudanza fueron vistos retirando sus pertenencias, una señal inequívoca del cierre de esta etapa.
A pocas semanas de cumplir 66 años, el padre de las princesas Eugenia y Beatriz vio acelerado un proceso que llevaba años sobre la mesa, pero que se precipitó tras la difusión de nuevas imágenes y documentos que reavivaron el escrutinio público sobre su vínculo con Epstein. En paralelo, el monarca británico le retiró sus títulos, honores y distinciones, reforzando un intento institucional de aislar el escándalo de la Corona.
El antiguo duque de York inició así una suerte de reubicación progresiva dentro de propiedades secundarias de la Casa Real. Tras abandonar el Royal Lodge, su destino inmediato será Wood Farm, antes de trasladarse a Marsh Farm, ambas situadas en la finca real de Sandringham.
Marsh Farm, una vivienda de ladrillo rojo con cinco dormitorios, fue el lugar donde Felipe de Edimburgo se retiró de la vida pública en sus últimos años. Sin embargo, las obras de adecuación —que incluyen refuerzos de seguridad, vallado perimetral y sistemas de videovigilancia— han retrasado su ocupación definitiva, obligando a Andrés a permanecer de forma provisional en Wood Farm.
La mudanza se produjo en un contexto aún más delicado tras conocerse el testimonio de una segunda mujer que afirma haber sido enviada al Reino Unido para mantener relaciones sexuales con Andrés. A ello se sumó la aparición de fotografías inéditas, en las que se observa al expríncipe en una situación comprometida junto a una mujer cuyo rostro no es visible.
El impacto del caso también alcanzó a su exesposa, Sarah Ferguson, quien volvió al centro de la polémica por la difusión de correos electrónicos que evidencian una relación cercana con Epstein. En algunos mensajes, Ferguson se refería al financiero con expresiones de afecto personal, lo que reforzó la decisión de que tampoco pueda residir en el Royal Lodge.
La sucesión de revelaciones ha consolidado el aislamiento institucional del príncipe Andrés y ha intensificado el debate público en el Reino Unido sobre la respuesta de la monarquía frente a uno de los episodios más incómodos de su historia reciente.