¿Por qué el calor de El Niño amenaza con apagar los comercios en Panamá?

Retraso de las lluvias y temperaturas extremas obligan a comercios e industrias a redoblar la revisión de sus infraestructuras técnicas. El IMHPA confirma un 85% de probabilidad de que El Niño continúe en 2026

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El Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (IMHPA) declaró formalmente la alerta ante el fenómeno de El Niño. Los análisis técnicos identificaron condiciones oceánicas y atmosféricas que establecen una probabilidad superior al 85% de que este evento climático extienda su influencia durante el resto del año 2026. Esta situación generó un retraso de entre dos y tres semanas en el inicio de la temporada lluviosa y un incremento inusual en las temperaturas, con especial afectación en las provincias de la vertiente del Pacífico.

El impacto de este escenario meteorológico superó el ámbito ambiental y energético regional. Expertos en el área técnica de mantenimiento advirten que la combinación de calor extremo y humedad prolongada colocó a la infraestructura empresarial y hospitalaria del país en una situación de vulnerabilidad operativa crítica.

Infraestructura en riesgo

Los sistemas de aire acondicionado en edificios corporativos, centros comerciales, hoteles, plantas de producción y cuartos de datos operan actualmente bajo jornadas extendidas y cargas variables máximas. Esta exigencia climática acelera el deterioro de los equipos. De acuerdo con voceros del sector de mantenimiento técnico, las fallas en la climatización ya no representan un problema exclusivo de confort, sino un riesgo directo para la continuidad de los negocios y la seguridad de áreas sensibles.

“Cuando un sistema de aire acondicionado falla en una empresa, el problema no se limita a la temperatura del espacio. Puede afectar la operación, la experiencia del cliente, la productividad de los colaboradores, la conservación de equipos y hasta la seguridad de ciertas áreas. En un país como Panamá, donde el calor y la humedad son factores permanentes, el mantenimiento preventivo no es opcional: es una medida de protección operativa”, señaló Antonio Pérez, gerente general de Grupo Eulen Panamá.

En instalaciones hospitalarias y centros logísticos, la pérdida de las condiciones ambientales óptimas pone en riesgo la conservación de activos, la estabilidad tecnológica y la atención al público. Además, los equipos forzados incrementan de forma drástica el consumo de energía eléctrica y elevan la probabilidad de reparaciones de emergencia.

Señales de alerta y prevención

Especialistas técnicos indicaron que los colapsos en estos sistemas no ocurren de forma imprevista, sino que presentan síntomas previos. Entre las señales más recurrentes se encuentran las variaciones de temperatura entre áreas, ruidos inusuales, goteos en cielorrasos, bajo flujo de aire y facturas de electricidad con aumentos injustificados.

Para mitigar la emergencia, las recomendaciones técnicas se enfocan en auditorías preventivas que incluyan la limpieza profunda de serpentines, calibración de termostatos, revisión de bandejas de condensado y la pronta detección de fugas de refrigerante. Ante un panorama climático adverso, la gestión preventiva dejó de ser un gasto secundario para convertirse en una medida de protección para la estabilidad comercial del país.

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