El edificio, cerrado hace más de una década por problemas estructurales, pasó de albergar a cientos de estudiantes a convertirse en un albergue temporal...
Bloqueo al cisma: Fraternidad San Pío X frena su excomunión usando las propias leyes del Vaticano
- 14/07/2026 17:03
Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.
Agrega La Estrella en Google ↗️En un nuevo giro dentro de la crisis entre el Vaticano y los sectores católicos tradicionalistas, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) presentó formalmente este domingo 12 de julio un recurso para bloquear el reciente decreto vaticano que los declaró en estado de cisma y excomulgó a su cúpula.
Por su parte, la medida busca la rectificación del acto administrativo emitido el pasado 2 de julio por el Dicasterio para la Doctrina de la Fe.
Lejos de ignorar al Papa León XIV, el movimiento de la institución conocida como ‘lefebvrianos’ por su fundador francés el arzobispo, Marcel Lefebvre representa una estrategia legal calculada dentro del Código de Derecho Canónico, que es el conjunto de leyes internas que rigen a la Iglesia Católica.
Para entender su defensa, hay que mirar dos normas específicas que han invocado:
- El canon 1734 (La petición de reconsideración): En términos sencillos, esta ley establece que antes de llevar una apelación a un tribunal superior en el Vaticano, el acusado debe primero escribirle a quien emitió el castigo y pedirle formalmente que revoque o modifique su decisión. Esto fue exactamente lo que hizo la Fraternidad.
- El canon 1353 (El botón de pausa): Esta regla eclesiástica dicta que, una vez que se presenta la petición mencionada en el paso anterior, cualquier castigo impuesto queda automáticamente suspendido. Es lo que en derecho se llama “efecto suspensivo”.
En la práctica, esto significa que la mera acción de presentar el documento “congela” legalmente las excomuniones y la declaración de cisma. Las sanciones quedan en un limbo temporal, y la expulsión no se hace efectiva hasta que las autoridades del Vaticano respondan oficialmente al recurso y emitan una resolución definitiva.
Estas tenciones entre el grupo datan desde los 1988 cuando el arzobispo Lefebvre, ordenó a cuatro obispos sin autorización de Juan Pablo II, lo que da como resultado su excomunión.
Luego en el 2009 (21 años despúes de la salida) el papa Benedicto XVI levantó las excomuniones a los obispos de la primera ordenación de la fraternidad, como forma de acercamiento. Sin embargo, el estatus completo de los ‘lefebvrianos’ no se regularizó. Años más tarde, el papa Francisco otorgó validaciones temporales a confesiones y matrimonios.
Ahora, esta nueva crisis institucional estalló a principios de este mes cuando la FSSPX consagró a cuatro nuevos obispos en Écône, Suiza, sin el mandato ni el consentimiento del papa León XIV.
Como respuesta, el Vaticano consideró el acto como una “ruptura grave en la unidad eclesiástica” y oficializó la excomunión inmediata de los prelados involucrados.
A su vez, el arzobispo de Panamá, José Domingo Ulloa emitió su postura frente a esta situación alertando a sus fieles sobre las consecuencias de asistir a los oficios de este grupo, advirtiendo que la sanción alcanzaría a los laicos que participen formalmente en la fraternidad.
Por ahora se espera una respuesta desde el Vaticano de cara al proceder de este recurso interpuesto.