Con un consumo per cápita de hasta 400 litros diarios —el más alto de la región—, Panamá enfrenta una crisis de eficiencia donde la mitad del agua procesada...
- 06/04/2026 13:28
En un momento de máxima tensión regional, el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, reafirmó la disposición de su administración para establecer un “diálogo bilateral serio y responsable” con Estados Unidos. La declaración se produjo tras un encuentro clave en la capital cubana con los congresistas demócratas estadounidenses Pramila Jayapal y Jonathan Luther Jackson, quienes concluyeron una visita de cinco días a la isla.
A través de sus canales oficiales, el mandatario cubano informó sobre el encuentro, destacando la urgencia de abordar el impacto humanitario de las medidas recientes de Washington. “Al recibir a los congresistas estadounidenses Pramila Jayapal y Jonathan Luther Jackson denuncié el daño criminal provocado por el bloqueo, en particular las consecuencias del cerco energético decretado por el actual gobierno de EE.UU. y sus amenazas de acciones aun más agresivas”, manifestó Díaz-Canel.
La situación en la isla se tornó crítica tras la captura en Venezuela de Nicolás Maduro, el pasado 3 de enero, evento que derivó en el cierre del flujo de crudo venezolano hacia Cuba. A esto se suman las advertencias de Washington sobre la imposición de aranceles a terceros países que intenten suministrar petróleo a La Habana.
Esta estrategia de presión ha llevado los apagones crónicos a niveles récord y ha forzado la parálisis casi total del sector estatal cubano, afectando directamente la operatividad de hospitales, el transporte público y las oficinas gubernamentales.
Los congresistas Jayapal y Jackson, tras recoger testimonios de diversos sectores de la sociedad civil, disidentes y empresarios, emitieron una declaración conjunta en la que calificaron de imperativo el cese de las restricciones. En sus palabras, el “bloqueo ilegal de combustible a Cuba (...) está causando un sufrimiento incalculable al pueblo cubano y (...) debe cesar de inmediato”.
Los legisladores instaron a la Casa Blanca a entablar “negociaciones reales” que garanticen la dignidad de los ciudadanos y generen beneficios mutuos mediante una colaboración efectiva entre ambas naciones.
Por su parte, el canciller cubano, Bruno Rodríguez, quien también sostuvo reuniones con la delegación, denunció una “agresión multidimensional” y una campaña comunicacional de descrédito. A pesar de la hostilidad denunciada, la posibilidad de un acercamiento parece mantenerse en pie, luego de que el propio Díaz-Canel reconociera el pasado marzo que existen canales de comunicación en “fases iniciales”.