El caso de Alex Saab vuelve a sacudir a Venezuela entre versiones cruzadas y silencio oficial

  • 06/02/2026 11:08
Reportes internacionales hablan de interrogatorios y cooperación con Washington, mientras defensas y voceros del chavismo niegan arrestos y crece la incertidumbre en Caracas

Desde la noche del martes, la presunta detención del empresario colombiano Alex Saab ha quedado envuelta en una cadena de versiones contradictorias, desmentidos parciales y ausencia de confirmaciones oficiales. Medios colombianos abrieron el episodio al citar fuentes de inteligencia estadounidenses que aseguraban un arresto en Caracas, incluso en el marco de una supuesta operación conjunta entre organismos venezolanos y el FBI. A la par, se mencionó una segunda aprehensión: la del empresario venezolano Raúl Gorrín, también investigado por lavado de dinero en Estados Unidos.

Sin embargo, las defensas de ambos negaron los arrestos. El abogado de Saab afirmó que su cliente permanecía en su residencia capitalina, mientras que el representante legal de Gorrín sostuvo que este se encontraba en libertad. Más de 24 horas después de que circularan las primeras informaciones, ninguno de los dos había aparecido públicamente, alimentando la confusión.

Interrogatorios y cooperación, según la prensa internacional

El The New York Times informó que ambos empresarios habrían sido interrogados por agentes de seguridad durante la noche del martes y la madrugada del miércoles, en un episodio que el diario describió como una profundización de la cooperación entre Caracas y Washington. El reporte indicó que funcionarios estadounidenses estaban al tanto de los procedimientos, pero no precisó si hubo detenciones formales ni liberaciones posteriores. “Se desconoce el estado actual de los dos hombres”, señaló el medio.

De confirmarse, serían los primeros aliados de alto perfil del gobierno de Nicolás Maduro en quedar bajo el radar del gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez, según el mismo diario, un hecho que ha incrementado las suspicacias dentro del círculo de poder venezolano.

Saab, quien fue ministro de Industrias y Producción Nacional, había sido destituido semanas atrás por Rodríguez. Para autoridades estadounidenses, ha actuado como testaferro del chavismo, acusación por la que estuvo más de dos años detenido en Miami antes de regresar a Venezuela el 20 de diciembre de 2023.

Negaciones, desmentidos y mutismo oficial

Tras la publicación de las versiones, el abogado de Saab, Luigi Giuliano, negó categóricamente la captura y calificó la información de falsa, asegurando que su cliente estaba “tranquilo” en Caracas. Algunos portales cercanos al empresario difundieron un desmentido que luego retiraron. Un alto dirigente del chavismo también rechazó la detención en declaraciones a la prensa.

El silencio se profundizó cuando el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, evitó responder preguntas. “No tengo competencia ni información sobre eso”, dijo, esquivando el tema y sumando opacidad al caso.

La primera detención de Saab ocurrió en 2020 en Cabo Verde, durante una escala de un viaje de negocios. En aquel momento, Maduro aún no lo presentaba públicamente como un colaborador cercano. Pese a gestiones del gobierno venezolano, la extradición a Estados Unidos se concretó y luego se convirtió en pieza de negociación política.

La salida de Saab de prisión en Estados Unidos fue parte de los Acuerdos de Barbados, firmados en octubre de 2023 entre el Gobierno venezolano y sectores de la oposición, con mediación internacional. El indulto concedido por el entonces presidente Joe Biden incluyó condiciones: no recuperar fondos entregados a la DEA, no publicar libros ni producir documentales, y la advertencia de que el perdón se limitaba a un solo caso, dejando abierta la puerta a nuevas investigaciones.

A ello se suma un proceso en Italia contra Saab y su esposa, Camila Fabri, por lavado de dinero. La fiscalía italiana sostiene que dirigieron una red para ocultar fondos de corrupción internacional, desviando recursos destinados a ayuda humanitaria. En octubre, ambos pactaron penas reducidas: un año y dos meses para Saab y un año y siete meses para Fabri.

Entre reportes periodísticos, negativas legales y un notorio mutismo oficial, el caso Saab vuelve a colocar a Venezuela en el centro de la atención internacional, con más preguntas que respuestas sobre el alcance real de la cooperación con Washington y el futuro judicial de figuras clave del chavismo.

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