España despliega la fragata Cristóbal Colón en el Mediterráneo para proteger a Chipre

  • 05/03/2026 09:56
Gobierno español refuerza presencia naval junto a Francia y Grecia tras ataques con drones en la isla, en una misión defensiva para respaldar seguridad europea

España decidió reforzar su presencia militar en el Mediterráneo oriental con el despliegue de la fragata Cristóbal Colón (F-105), que se integrará al grupo aeronaval liderado por el portaaviones francés Charles de Gaulle para brindar protección a Chipre ante la creciente tensión en la región. La medida fue confirmada por el Ministerio de Defensa, que destacó el compromiso de Madrid con la seguridad de la Unión Europea y la defensa de su frontera oriental.

La embarcación española se unió el pasado 3 de marzo a las maniobras navales Fanal-19, en las que participa junto a fuerzas navales de Francia y Grecia. Durante los ejercicios realiza tareas de escolta, defensa aérea y adiestramiento avanzado, pero el Gobierno español decidió posteriormente que continúe acompañando al grupo aeronaval francés en su despliegue hacia el Mediterráneo, donde los buques prevén arribar cerca de la isla de Creta alrededor del 10 de marzo.

La fragata tendrá como misión principal proporcionar protección aérea y defensa naval, reforzando las capacidades de seguridad en torno a Chipre, país que recientemente solicitó apoyo a sus socios europeos tras ataques atribuidos a Irán y a la milicia libanesa Hezbolá. Además, el buque permanecerá preparado para eventuales operaciones de evacuación de civiles si la situación regional se deteriora.

Según fuentes del Ministerio de Defensa, el despliegue también complementará la batería antimisiles Patriot que España mantiene desde hace años en Turquía, destinada a vigilar posibles amenazas aéreas en el flanco oriental de Europa.

El Gobierno español subraya que esta participación militar tiene un carácter estrictamente defensivo y se enmarca en la solidaridad entre países de la Unión Europea. Madrid ha insistido en que su apoyo a Chipre no contradice su postura crítica frente a la ofensiva militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán, conflicto en el que España ha decidido no participar ni autorizar el uso de sus bases de Rota y Morón para operaciones ofensivas.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ya había trasladado su respaldo al mandatario chipriota Nikos Christodoulides tras el impacto de un dron en la base británica de Akrotiri, incidente que elevó la tensión en la región y obligó a cancelar una reunión de ministros de Exteriores de la Unión Europea prevista en la isla.

El despliegue militar también se produce mientras otros países europeos incrementan su presencia en la zona. Grecia ha enviado dos fragatas y cazas F-16, mientras Francia movilizó el portaaviones Charles de Gaulle junto a otras unidades navales con el objetivo adicional de facilitar posibles evacuaciones de ciudadanos europeos.

La fragata Cristóbal Colón, considerada la más avanzada de la Armada española, fue entregada en 2012. Con 146 metros de eslora, 6.391 toneladas de desplazamiento y una tripulación superior a 200 marinos, está equipada con el sistema de combate Aegis, misiles SM-2 y ESSM, además de un helicóptero naval SH-60B Seahawk. Su tecnología le permite interceptar aviones y misiles a más de 150 kilómetros de distancia, convirtiéndola en uno de los principales activos de defensa aérea de España.

El Ejecutivo español evaluó otras alternativas de apoyo a Chipre, como el envío de sistemas antidrón o baterías antiaéreas adicionales, pero finalmente optó por el despliegue naval. Será la primera participación militar española relacionada con este conflicto, en una misión centrada en la protección de aliados europeos y la estabilidad regional.

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