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13 de May de 2021

Nacional

Mi Bus dejará de operar

El Estado asumirá los servicios de buses de la capital, aunque los volverá a concesionar. Expertos, usuarios y transportistas hablan

Mi Bus dejará de operar 
Mi Bus opera 1,236 buses en la ciudad capital .

El principal escollo en la reorganización del sistema de transporte de la capital está resuelto: Mi Bus, la concesionaria del metrobús, se "retirará" del lucrativo negocio y su contrato será eliminado.

Tras cien días de debate, la administración de Juan Carlos Varela ha decidido que el Estado asumirá el control del transporte masivo, bajo el paraguas de una "empresa pública", aunque buscará pronto en "uno o varios operadores (asegura el ministro Milton Henríquez)" los próximos gestores del metrobús.

El modelo que en 2010 Ricardo Martinelli juró que resolvería la crisis de los diablos rojos se cae a pedazos. El foco de la comisión que estudia las mejoras al transporte está ahora en definir cuánto el país pagará para rescatar administrativamente (de nuevo) los buses de la capital, cuya instalación costó $269 millones.

Y no es un deja vu.

El costo de la improvisación

El asunto abre ahora un nuevo escenario de discusión. El contrato de concesión 21-10 contempla dos formas de ponerle punto final: la resolución y el rescate administrativo. ¿Por cuál optará el gobierno? Esa es aún una incógnita.

En el caso de un rescate, la decisión deberá ser aprobada por el Consejo de Gabinete, y el Estado tendrá pagar a la concesionaria Mi Bus un monto que ella valore entre sus inversiones, la depreciación de sus bienes, "los montos no amortizados", los compromisos adquiridos, y el flujo de caja que estimaba para el remanente del contrato (diez años).

Este modelo es el que funciona en las ciudades desarrolladas

En ese sentido, Luis Rodríguez, expresidente de la Cámara Nacional del Transporte (Canatra), proyecta que el Estado deberá desembolsar entre "800 y mil millones de dólares".

"El asunto está en que nos confirmen cuánto nos va a costar la indemnización", apunta.

La respuesta, por ahora, no está en boca de Mi Bus. La empresa dice no tener portavoces desde hace dos meses, por lo que prometió responder por correo electrónico a un cuestionario que La Estrella de Panamá le envió.

Las nuevas condiciones

Voceros del gobierno sostienen que esta reorganización supone la creación de la Autoridad Metropolitana de Transportes, y que engullirá a las rutas alimentadoras de la capital, hoy en manos de las prestatarias Transfusa, Sicotrac y San Cristóbal de Chepo (viejas sociedades anónimas de diablos rojos), y eventualmente hará lo propio con Chepo, Capira, La Chorrera y Colón.

"Este modelo es el que funciona en las ciudades desarrolladas, y es el que los usuarios panameños tienen derecho", sostiene el ministro Henríquez, quien conversó hace un mes con los bancos que financian a Mi Bus para dejarlos al tanto de lo que ocurría.

La reestucturación no deja por sentado quiénes operarán el nuevo sistema, aunque, contrario a lo que Varela planteó al inicio de su gestión, no incluye a Mi Bus en el radar.

La dirigente de la Fundación para la Protección del Usuario, Esperanza Mena, reclama que el Estado confirme que esa es su determinación. "La idea es mejorar, no ir a peor", argumenta.

Mi Bus acumula la incomodidad urbana. En junio del año pasado, poco después de que la empresa asumiera todas las rutas de su concesión, una encuesta preparada por la firma Ipsos reveló que el 49% de los capitalinos reprobaban su servicio, caracterizado por demoras.

Viejos conocidos

"Los colombianos (Mi Bus es 70% de inversores de ese país) fracasaron, por responsabilidad directa de la administración pasada y algunos dirigentes de la comisión que propuso este tipo de transporte", denuncia el abogado Víctor Martínez.

El problema fue político. Y política, induce,no  debe ser la solución: "la clave va a estar en que la nueva administración sea responsable", propone el jurista, que piensa a la vez que creada la empresa pública que comprará las acciones de Mi Bus, el servicio permanezca en manos del Estado.

"La solución no tiene que ver con una u otra cosa", insiste el exdirector de Tránsito Carlos Harris. Lo único, dice, es que en la nueva fórmula las prestatarias no deben aparecer. "Hay que eliminarlas", dice, de hecho.

Pero el gobierno de Varela las considera. Rodríguez, de paso, dice que la Canatra tiene las condiciones para asumir el negocio del metrobús ("Transfusa se puede encargar de todas las rutas del norte", asegura, por ejemplo).

Aunque, apunta, no pueden proponer porque no están claros: "no sabemos para dónde va el gobierno... si es que ya tiene empresas para operar el metrobús".