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19 de Jan de 2021

Redacción Digital La Estrella

Columnistas

La pobreza indígena en Panamá

El tema está sobre el tapete y concluyo que la causa principal es su cultura, incompatible con la nuestra, y de su rechazo a aceptarla. ...

El tema está sobre el tapete y concluyo que la causa principal es su cultura, incompatible con la nuestra, y de su rechazo a aceptarla. Primero que todo, entre ellos no existe la propiedad privada, la tierra es comunal o sea que se rigen por una economía comunista y, en pleno siglo de Internet y celulares, pretenden continuar viviendo de la pesca y la caza, como hace quinientos o mil años.

También sus omnipotentes autoridades gobiernan, dictan leyes y juzgan, contraviniendo la separación democrática de poderes, pues sus Sáhilas, como buenos gobernantes totalitarios, temen afectar sus intereses. Lo único que acatan, solo a medias, es la educación; y debo admitir que en eso también han fallado nuestros indolentes gobiernos, que han permitido esta condición de autonomía casi absoluta, otorgándoles, en busca de sus votos electoreros, cada vez mayores territorios y privilegios que ningún otro panameño, de ninguna otra condición o etnia, tiene.

Sé que sería imposible imponer de golpe nuestro sistema político-social sin que se produjesen levantamientos encabezados por los Sáhilas y chamanes, por lo que deberá hacerse en forma gradual, iniciando con la privatización y titulación de tierras dentro de las comarcas, aunque sea restringida exclusivamente a los naturales de cada comarca y, paralelamente, acentuar la educación, pero realmente obligatoria.

No es tolerable que dentro de un país existan dos Estados paralelos, regidos por dos juegos de leyes, dos tipos de autoridades, y dos sistemas económicos diferentes.

La conquista y catequización de América fue, sin duda, dolorosas, pero son hechos cumplidos e irreversibles en los cuales ningún panameño participó y, por tanto, considero que para con ellos no tenemos deuda moral alguna. Todo lo contrario, en 1821 los panameños nos independizamos de España y este hecho constituyó también su liberación del yugo español, pues desde entonces ellos tienen todos los derechos de ciudadanía igual que cualquiera de nosotros, solo que muchos más.

Se ha comentado que la razón de su atraso es que han ido siendo replegados a áreas marginales, improductivas y sin valor. Esto es una gran falsedad; ejemplos: Kuna Yala es el litoral paradisiaco con mayor potencial turístico en todo Panamá y aún de muchos otros países; Darién es la más grande y fértil reserva territorial; y las áreas de Bocas, Chiriquí y Veraguas poseen muchas riquezas naturales. Repito: tienen que cambiar a un sistema de propiedad privada, acatar la Constitución y leyes panameñas, pero, principalmente, aceptar la educación con maestros también no indígenas, pues, aunque nuestra educación pública es deficiente, es mucho mejor que lo que tienen.

Algún resentido social y/o ignorante, halará por los cabellos aquello de la “mala distribución de la riqueza”, utopía demagógica que estanca el desarrollo, porque lo que realmente trae progreso es la “creación de más y nueva riqueza”, que ellos podrían lograr si se proponen. Estoy convencido de que aunque poseyeran la totalidad del Istmo, su situación no variaría.

Observemos que los indígenas de los demás países del continente quienes, aupados por instituciones internacionales dirigidas por izquierdistas demagogos, sufren de idéntica pobreza y atraso, sin posibilidades de surgimiento. ¿Qué mejor prueba tenemos?

-El autor es empresario.jcorream@cwpanama.net