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03 de Jun de 2020

Diana Nereyda González

Columnistas

Desapariciones, ¿misterio o desidia?

Lo más terrible para las familias de las jóvenes, es que no hay evidencias, rastros ni tampoco interesados en la recompensa de $30 mil

La esperanza de encontrar a las holandesas Lisanne Froon y Kris Kremers o alguna pista sobre su paradero se esfumaron tras la búsqueda infructuosa por parte del equipo de rescatistas de la Fundación RHWW de Holanda, que recorrió el sendero ecológico donde estas jóvenes ingresaron el pasado 1 de abril.

Anteriormente las autoridades panameñas habían realizado la búsqueda, pero, ante la falta de resultados, se recibió el apoyo de rescatistas internacionales con gran experiencias en estas situaciones.

Lo más terrible para las familias de las jóvenes holandesas, es que no hay evidencias, rastros ni tampoco interesados en la recompensa de $30 mil. Todo sobre este caso es un misterio desde que las autoridades panameñas las reportaron oficialmente como desaparecidas el 2 de abril en Boquete, Chiriquí.

¿Qué está pasando en Panamá, por qué cada mes se reportan casos de personas desaparecidas? El más reciente fue el del menor Alexander Méndez, quien fue visto jugando pelota el pasado 29 de mayo, en su barriada en David, Chiriquí. Giodysis Sáenz Figueroa de 14 años desapareció el pasado 11 de enero, Luz Clarita Domínguez Ramos fue vista por última vez el 22 de junio de 2012. En ambos casos, las jóvenes son oriundas de Las Tablas, provincia de Los Santos.

La Información que transmiten las autoridades judiciales estima que los raptos o desapariciones oscilan entre los 13 y 18 años, registrándose en la capital, Los Santos, Herrera y Chiriquí. Más allá, los vinculan a la explotación sexual, venta de órganos y tráfico de blancas. Detrás de cada desaparición hay un cúmulo de especulaciones y de preguntas sin respuestas para las familias desesperadas y qué decir de las víctimas, que, según la Defensoría del Pueblo, la mayoría son mujeres.

Al Gobierno entrante le corresponderá ser más enérgico en garantizar la seguridad y en buscar mecanismos de protección hacia nuestros menores, que siguen expuestos a los abusos de una sociedad contaminada y cegada por la violencia. Es importante que los estamentos de seguridad del Estado realicen todos los esfuerzos posibles dentro de la ley para ubicar a los desaparecidos.

Que la búsqueda de Lisanne, Kris, Alexander, Giodysis, Clarita y otros casos reportados no cese. Que nuestro sistema judicial destine los recursos necesarios para preveer estos casos. Hay que tener más cuidado en investigar a quienes entran a nuestro país y reforzar los estamentos de seguridad de las áreas turísticas del país.

Somos un país privilegiado por su posición geográfica, economía envidiable y un turismo mundial que sigue creciendo. Estos sucesos pueden empañar la imagen del país. Es importante que seamos capaces de pensar que ‘si ayudo a una sola persona a tener esperanza, no habré vivido en vano’, como dijera Martin Luther King.

PERIODISTA