Temas Especiales

09 de Apr de 2020

Bruno Ow Young

Columnistas

Sobre el Mogollón y la política panameña

Les explicaría el contexto: la atmósfera nocturna que dio vida a mis divagaciones

Cuando me preguntasen: ¿por qué dos conceptos tan distantes aparecen juntos y bien relacionados (sin duda alguna)? Respondería que la metáfora es la que invita a imaginar: a reinventar mundos y lenguajes, entre otras cosas que si las cuento todas, no acabaría de llenar páginas y libros enteros. En segundo lugar, les diría de dónde me vino la imagen; aterrizaría la idea e intentaría hacerla lo más patente o palpable que me fuera posible.

Echando el casete para atrás, narraría lo sucedido; les aclararía en primer lugar que la historia no es de uno, sino de varios: que la relación entre política y mogollón, no se me vino a la mente por sí sola, sino que me la sugirió un amigo. Les explicaría el contexto: la atmósfera nocturna que dio vida a mis divagaciones. Empezaría contándoles que era una noche de típico en La Melchi*; que éramos varias personas (mi mujer, dos bailarines españoles, uno costarricense y yo); que estábamos felices y celebrando nuestra participación en un Festival de Danza Contemporánea que se realiza en Panamá; que bailamos típico, tomamos cerveza, hablamos y nos divertimos. En este punto, ya hecha la introducción, les confiaría mi experiencia, e intentaría dar a comprender la cuestión: mis ideas respecto al tema del Mogollón y la política panameña.

Con toda sinceridad les contaría cómo después que mi amigo habló, las palabras fueron cayendo como anillo al dedo; mezcladas perfectamente como el agua y el vino. Les hablaría de cómo vi dos conceptos (que nunca antes había pensado en una misma oración) explicándome el fenómeno político panameño; de cómo fueron al punto y dieron directo en el problema. Recordaría otra experiencia similar y más potente para mí: cuando cuestioné la relación entre la forma de manejar/el tráfico y la Cultura en Panamá. Los invitaría a responder resueltamente; a no medir palabras y decir: ruidoso, violento, agresivo, desordenado, irrespetuoso, vulgar, estúpido, ineficiente, torpe, des-graciado y todo lo que sabemos que está peor que nuestro mejor ideal.

Al final de haber dicho todo lo anterior, de haber puesto las bases para el diálogo: les preguntaría si me he explicado o si me han comprendido; si ven como yo, que Cultura y Política se manifiestan a nuestra vista en los lugares más insospechados; en toda extensión de la vida humana: en el bullicio, la critica, la prensa, los medios, las acciones concretas, la forma de vida, los chats, el arte, la música porno, la tecnología y en todo lo demás que forma parte de nuestras vidas. Les preguntaría si la forma de bailar, no es también una manifestación de nuestra cultura y/o política: una, actual y actuante (¡Que no estaríamos hablamos del siglo anterior!). Preguntaría, si ven como yo que el Mogollón (un baile donde las personas giran hacia un lugar y ninguno, en la oscuridad del jardín; con sus órbitas únicas, singulares, sin orden y sin plan, por el gusto de girar; envueltas unas por los ecos de despechos y otras por tonadas más alegres y distractoras) nos habla de nuestros partidos; de los Gobiernos vienen y van; de la política no partidista que hacemos quienes nos preciamos de llamarnos ciudadanos o, en mi caso, filósofo; del fenómeno o los fenómenos políticos actuales en Panamá.

Para terminar, preguntaría si ven como yo que vivimos en la más ridícula realidad política. Si no sienten como yo que hay algo salvable en lo pintoresco, pero mucho más por hacer y mejorar, si queremos tratar con seriedad el discurso político en Panamá (más crítica, más severidad y menos servilismos a antiguos discursos). Aconsejaría avituallarse con las pinzas justas para operar bajo las capas de una sociedad de lobos disfrazados de ovejas, pastorcillos ignorantes y ovejas pro-sacrificables, con tal de motivarlos a ser decididos; para que se enserien; o, en el mejor de los casos, para que sean rigurosos.

*La Melchi, para quien no sabe: es un bar que queda al final de la avenida B en una de las esquinas que se forma al cruzarse con la avenida Balboa. Está próximo al mercado.

FILÓSOFO, MIEMBRO DE AMANTES DE SOFÍA (ADS).