Temas Especiales

23 de Oct de 2020

Iván A. Ricord B.

Columnistas

La Guardia Nacional de 1968

Ambos formaban parte de una concertada alianza político-económica, con los sectores dominantes del país

José Antonio Remón se había encumbrado como comandante de la Policía Nacional en 1947. En teoría, se retira del mando del instituto armado para convertirse en presidente de la República en 1952, dejando en el cargo a Bolívar Vallarino. Ambos formaban parte de una concertada alianza político-económica, con los sectores dominantes del país, en la que estaba inmersa toda la institución.

Remón convierte a la Policía Nacional en Guardia Nacional, mediante Decreto No. 44 de diciembre de 1953, la cual se erige como una fuerza armada latinoamericana de postguerra, bajo los parámetros de la política de seguridad nacional dictada por el Tratado de Asistencia Recíproca desde Washington.

Desde 1943 la Policía Nacional había emprendido un proceso de militarización para acompañar a la incorporación de Panamá a la Segunda Guerra Mundial. La presencia abrumadora de las fuerzas armadas norteamericanas en Panamá había militarizado el país y, como consecuencia, la Policía recibiría equipamiento con los excedentes militares. Además, un intenso fortalecimiento técnico, logístico, entrenamiento, bienestar y espíritu de cuerpo.

Cuando Remón asume el poder total en Panamá, la futura Guardia Nacional se habría convertido en un cuerpo de represión de los reclamos nacionales y en salvaguarda de los intereses de sus comandantes y de las clases hegemónicas que dirigen al país. (En 1949, una crisis política, creada por la muerte del presidente Domingo Díaz, sacó a flote los negocios de los comandantes. Chanis, presidente interino, solicita su renuncia por corruptos, pero su orden es desobedecida y el presidente es destituido).

Remón es asesinado en enero de 1955. Queda a cargo Vallarino como poderoso comandante. Durante la segunda parte de la década de 1950, los movimientos populares organizados son reprimidos por la Guardia Nacional. (Al propio capitán Torrijos, en 1959, le corresponde sofocar al movimiento estudiantil alzado en armas en Cerro Tute). La Guardia Nacional, haciendo el papel de ejército solapado, aumenta su rol como guardián de los intereses estratégicos foráneos y de las clases oligárquicas. (Algunos sostiene que se formó al imagen de la Guardia Nacional somocista). La división del país en cinco zonas militares permitió a sus jefes locales ser los ‘ojos y oídos' del comandante. La institución da cabida a oficiales egresados de escuelas militares, pero su base está nutrida de miembros no titulados procedentes de los sectores urbanos pobres. Por ejemplo, los subcomandantes Flórez y Meléndez pertenecen a la etnia negra y son allegados a la tropa.

Durante la crisis política de marzo de 1967, cuando el presidente Robles fue enjuiciado por la Asamblea Nacional, la Guardia Nacional apoya al presidente y toma partida a favor del Gobierno de Robles y de su candidato, David Samudio. Pero cuando la realidad se vuelca a favor de la oposición, el fiel de la balanza varía. La Guardia Nacional, como grupo militar y político activo, definiría finalmente la posesión del poder en Panamá.

Por ello, el resultado de las elecciones de 1968 tarda en oficializarse y sus resultados solo se dan a conocer cuando existen acuerdos entre el triunfador en las urnas, (Arias) y los comandantes.

El asunto es que Arias no cumple con los compromisos adquiridos. En los primeros días de su Gobierno desmiembra a la institución: jubila a Vallarino, traslada a los oficiales más beligerantes (diez mayores y tres capitanes, entre ellos a Torrijos y Boris Martínez) e impone a un comandante foráneo.

El 11 de octubre de 1968, la Guardia Nacional, sin Vallarino, entra a dirimir el conflicto interoligárquico que se había manifestado en la campaña política reciente, donde dos fracciones de diferentes signos se disputaron el control del Gobierno nacional. La Guardia se toma el poder y da un giro de timón a la historia nacional. Oficiales de clase media y nuevas fuerzas sociales, reprimidas desde 1903, entran en el escenario nacional, aunque fuere temporalmente.

*PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD DE PANAMÁ.