Panamá,25º

19 de Feb de 2020

Diego Espinosa

Columnistas

Detrás de la invasión

En toda guerra lo que está en juego son el apropiarse de intereses económicos y los recursos naturales de los países sometidos

Aunque la invasión se ejecutó el 20 de diciembre de 1989, se veía que ya se fraguaba desde mucho antes, por los movimientos de tropas que se observaban. Se supone que el fin era capturar al general Manuel A. Noriega, quien era acusado de delitos federales en Estados Unidos, y quien, de manera inusual, se refugia en la Embajada del Vaticano en Panamá. Dicen que entró disfrazado de mujer, por eso las tropas norteamericanas no lo detectaron.

Aunque la mayoría de los soldados panameñas desertaron antes del combate y otras se rindieron al escuchar el primer disparo, un grupo reducido de unidades militares panameños resistió los embates. Los paramilitares llamados batallones de la dignidad ofrecieron algún tipo de com bate, pero lo que no se sabe, es si estos defendían a la patria o al general de turno, dada la verticalidad de mando de las fuerzas castrenses.

En toda guerra lo que está en juego son el apropiarse de intereses económicos y los recursos naturales de los países sometidos. Las fuerzas dominantes mantienen diversas estrategias de dominio, que las plasman en sus doctrinas tales como: La política de seguridad nacional y, otras, sirviéndose de cuadros civiles y militares hechos a su medida.

Una prueba de ello, es que funcionaba en Panamá la Escuela de las Américas, donde formaban y capacitaban a los militares de América Latina, y que me imagino fraguaban golpes militares de gobiernos que no seguían las directrices. Es así como se derrocó al presidente constitucional Salvador Allende, en Chile, y Jacobo Arbens en Guatemala, y se dice que a Omar Torrijos, también le dieron de esa medicina.

En el caso de Panamá, había otros objetivos que se supone justificaron la invasión a saber: 1- Con la firma de los tratados del Canal de Panamá, un sector importante de Norteamericanos, no quedó conforme, y de hecho le hicieron todo tipo de enmiendas y reservas antes de aprobarlos. De tal manera de garantizar legalmente la toma del Canal si éste se encontrase en peligro, como lo deja ver la enmienda de Concini.

2- La participación de Panamá en el grupo de Contadora, que impulsaba el Gobierno Nacional, en busca de la paz en Centroamérica, chocó con la política norteamericana, que no estaban muy contentos con ese accionar de las autoridades panameñas.

3- Los norteamericanos estaban molestos por la destitución del presidente Nicolás Ardito Barletta, quien era su hombre de confianza y vicepresidente del Banco Mundial.

4- El apoyo solapado o directo del gobierno panameño al sandinista, según narran, que como Noriega se negó a apoyar a los contras que querían derrocar al gobierno Nicaragüense y no apoyar la guerra. Los norteamericanos lo acusan, y le abren un expediente por delitos federales, y lo sentencian a 40 años de prisión. Aunque se dice que, como el general Noriega trabajaba con ellos, al parecer le debían algunos favores, así que le ofrecen en compensación un ‘asilo dorado', que rechazó quizás por prepotencia o por temor a una presunta banda de varones de la droga, con quien al parecer tenía algunos pendientes.

5- Se supone que Panamá sirvió de práctica para objetivos mayores como el caso de Irak y otros lares.

Pero, también puede ser que Noriega subestimara la fuerza del imperio, bajo la premisa, que los norteamericanos nunca invadirían a Panamá. También puede ser que la invasión se produjo en contubernio de sectores norteamericanos aliados con panameños, cuyo fin era deshacerse de un gobierno incómodo e ilegítimo. Pero también está la opción de recuperar el Canal, ante un peligro inminente, como en el que estamos ahora, que el gobierno nos metió en la coalición contra el Estado Islámico.

DOCENTE Y ESCRITOR