Temas Especiales

31 de Oct de 2020

Avatar del Modesto A. Tuñón F.

Modesto A. Tuñón F.

Columnistas

En el huracán

Este vendaval mayúsculo suele tener un comportamiento escurridizo, agitado y resulta de intensa persecución por meteorólogos

Huracán es el nombre asignado a un fenómeno climatológico complejo porque se forma por la unión de varios componentes que le dan su característica inusual, catastrófica, mientras se desenvuelve con su agresiva naturalidad en las zonas tropicales del planeta.

Es una palabra que connota la gravedad de aquello a que alude; también definida como ciclón. En cualquier idioma se advierte su conflictivo estado, reflejado por tal concepto onomatopéyico.

Este vendaval mayúsculo suele tener un comportamiento escurridizo, agitado y resulta de intensa persecución por meteorólogos, que requieren pronosticar su errático rumbo. Se basa en un sinnúmero de circunstancias de difícil medición y por tanto exactitud.

En su estructura cuenta con un eje, ojo, espacio tubular, alrededor del que se forman paredes circulares y un manto de gruesas nubes con vientos concéntricos y nubarrones de dimensiones que semejan montañas y contienen chubascos, vientos y halos que acrecientan las conductas marinas y producen oleajes. Cualquier medida expone su carácter ciclópeo; el centro puede medir doscientos kilómetros de ancho y apenas se aprecia en el contexto.

El sistema ciclónico tiene dos movimientos básicos; uno de rotación, generado alrededor de su centro, que alcanza velocidades de varios cientos de kilómetros por hora y el otro, de traslación, desplazamiento territorial, alimentado por una relación entre temperaturas del océano y el aire atmosférico. Con sus dinámicas, puede afectar a varios países simultáneamente y a veces pasar dos veces por el mismo lugar.

Estos componentes sumados, dan una presión que determina la gravedad y una escala de uno a cinco, brinda la proyección de lo que puede esperarse de este enojo de los dioses —antigua explicación mítica— para atemorizar o intranquilizar a las comunidades.

Flora, que afectó brutalmente el oriente cubano en 1967, es el antecedente más grave que se tenía en esa isla de una visita o paso de tormenta; aunque Sandy, que azotó la provincia de Santiago en 2012, es el de mayor ensañamiento.

Matthew nació sobre el Caribe oriental en algún punto entre Venezuela y las Guayanas y se fortaleció con la devastación de islas en las Antillas Menores, Santa Lucía, Dominica, Martinica y se hizo adulto en los bordes marinos de Suramérica al avanzar hacia el oeste. Desde allí reorientó su rumbo; giró hacia el norte para atravesar Jamaica y el estrecho entre Cuba y la isla La Española (Haití y República Dominicana).

En Cuba —coincidí aquí durante el periodo— se prendieron las alertas. Equipos de expertos que habían seguido el trayecto, así como pronosticadores y otros técnicos iniciaron procedimientos para informar ampliamente a la población; sobre todo de la región de Oriente, de la inminencia del incómodo y desastroso visitante.

Flora y sus efectos de más de mil fallecidos, dejó profundas enseñanzas. En la isla existe un protocolo de prevención y de tratamiento de estas contingencias. Después de analizar las posibilidades del trayecto, se coordinó el traslado de la población vulnerable a sitios seguros. Unas trescientas mil personas. Hubo organización de diferentes cuadrillas para hacer frente a las labores de recuperación. Esto evitó muertes.

Baracoa en Guantánamo fue el poblado peor librado. Sus edificaciones quedaron convertidas en esqueletos. Perdieron balcones, techos, puertas, escaleras, ventanas. Las calles se llenaron de destrozos; piedras que trajo el mar, vehículos, árboles, y un cementerio de desechos, mientras el cielo aún mantenía su grisáceo entorno y por doquier, destilaba la humedad combinada de lluvia y de las olas trepadas a las casas, callejones y patios.

Matthew siguió su inquieto recorrido a las Bahamas y la península de La Florida, mientras otras tormentas hermanas habían nacido, que empiezan su desarrollo atrás en el Caribe. Los muertos de Haití y la costa oriental de Estados Unidos obligan a Panamá a tomar ejemplos de la prevención en Cuba.

PERIODISTA Y DOCENTE UNIVERSITARIO.