La Estrella de Panamá
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17 de Oct de 2019

Ricardo D. Salcedo Suárez

Columnistas

Trayectorias edificantes

‘Aunque la mayoría de los recuerdos se va desvaneciendo con el paso del tiempo, no solo por fotografías sino por imborrable calidad espiritual, muchas remembranzas quedan grabadas en el fondo de los corazones'

En medio de tantas preocupaciones de gremios y de gente común: a) por la existencia de ambientes de corrupción en donde se sustraen engañosamente los dineros del país en suministros de productos con precios inflados y en amañadas construcciones de obras en las que sus beneficiarios devuelven, o donan, parte de los sobreprecios concertados a funcionarios corrompidos y a políticos desubicados; b) por el hundimiento accidental de un submarino con sus tripulantes; y c) por desastres naturales; pareciera que no quedara espacio para noticias no depresivas.

‘En el camino hacia tal comportamiento esas personas permanecen, [...], en disposición de brindar su asistencia al prójimo [...]'

No obstante, como para apaciguar tales preocupaciones, como alboradas de esperanza aparecen personas con un centrado sentido del cumplimiento del deber, y de la alegría de servir a quienes lo necesiten, que hacen recordar que existen valores por encima de las aberraciones humanas e independientemente de sus percances. Tales personas, por su propia naturaleza, o por convicción adquirida con la ganancia de conocimientos a través de continuos e ininterrumpidos estudios, observaciones y vivencias, se esfuerzan en mejorar o esclarecer la conducta de sus semejantes en diversos trances. Con su proceder, sin pretensiones de figuraciones públicas, descuellan, en cambio, por su humildad radiante y edificante.

En el camino hacia tal comportamiento esas personas permanecen, permanentemente, en disposición de brindar su asistencia al prójimo en cualquier circunstancia, sea requerida o sea presentida, sin otro propósito que el de hacer el bien por el bien mismo.

En algunos casos, aunque se presentara como una misión exagerada, pareciera que algunos de estos seres especiales no acabaran nunca de ofrecer sus benevolencias y ejemplos a los demás, sino que incluso el Creador los seleccionara para que transmitieran, con sus propios padecimientos e inhabilitación, un último ejemplo de estoicismo ante su adversidad que generara un aumento de las fortalezas de otros mayores o diferentes suficientes, para que estos pudieran afrontar su particular situación con un temple y gallardía tan soportantes como los de aquellos seres en ruta a la excelencia de comportamiento y sentimientos.

En las recientes semanas han dejado de existir físicamente, pero no en el recuerdo, personas con las descritas enfermedades inhabilitantes después de desarrollar una vida profesional, privada, familiar y amical, orientada siempre hacia la excelencia. Entre tales figuras, el abogado Roy C. Durling C. fue un profesional excepcional de la firma de abogados Arias, Fábrega y Fábrega, desde que recibió las directrices legales, morales y profesionales de los fundadores del bufete: Dr. Harmodio Arias M. —Presidente de la República y fundador de la Universidad de Panamá— y Dr. Octavio Fábrega, excanciller del país. El Lic. Durling, además de haber sido abogado y excelente compañero de trabajo, fiel y afectuoso consorte, padre y abuelo de familia, y entrañable hermano y amigo.

En el mismo sendero, de excelentes figuras por recordar, fue conducido ante el Padre Celestial para su estancia en la vida posterrenal el médico Abdiel S. Marengo S. —cirujano de aptitudes reconocidas— esposo, padre, abuelo, hermano, compañero profesional y amigo insustituible, quien, además de la medicina, practicó la cacería deportiva aficionada y el juego de naipes con sus amigos. Además, e igual que Roy Durling, cultivó la predilección por la lectura de libros reflexivos e ilustrativos; por la música clásica, y; por la degustación del vino tinto de uvas preferidas con su adecuado añejamiento.

Para todos los que tuvieron la fortuna de conocerlos, de disfrutar de su amistad, o de recibir sus asistencias o sus indicaciones, —como igual o parecido las aportaron otras personas, con similares características, que también fenecieron en las últimas semanas— constituye una luz en el túnel de la existencia humana el haber contado con ellos, en grado de excelencia, en todas sus actuaciones para con los demás, especialmente en su interés por los bienestares general y específico. Tal actitud constituía un estímulo para imitarlos o, por lo menos, para intentar hacerlo.

Aunque la mayoría de los recuerdos se va desvaneciendo con el paso del tiempo, no solo por fotografías sino por imborrable calidad espiritual, muchas remembranzas quedan grabadas en el fondo de los corazones. A los ejemplos de las personas que inspiran el presente reconocimiento, se añaden los de las que son percibidas y recordadas por su continuo e infatigable tránsito por, y hacia la excelencia. A ello se hace referencia en escritos, resoluciones, despedidas, agradecimientos y actos religiosos. Loor a sus trayectorias.

INGENIERO CIVIL.