La Estrella de Panamá
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13 de Oct de 2019

Juan Pablo García Farinoni

Columnistas

Omar Torrijos, el 11 de marzo de 1979 y 40 años después

‘[...] el PRD sigue siendo el partido más fuerte, organizado y con más inscritos [...]'

Omar Torrijos, el hombre visionario que en los años 70 del siglo pasado influyó bajo un Gobierno revolucionario y reformador, con una cultura política patriótica, popular y de corte social, tuvo su expresión política en el movimiento Nuevo Panamá, como estructura de construcción y herramienta política idónea para darle continuidad al proceso de cambios sociales y de la lucha por la soberanía de Panamá. Este proceso de liberación nacional de carácter paulatino y progresivo fue mediante tres hechos fundamentales.

El primero en el año 1977, el éxito alcanzado por la firma y ratificación de los Tratados Torrijos - Carter que ponían fin la ocupación extranjera en el territorio nacional, la ‘quinta frontera', como la denominaba Omar, y la devolución del Canal de Panamá. Es importante recordar el coraje y convicción independiente, latinoamericanista y no alineada para plantarse ante las grandes potencias para darle a Panamá sus lustros de mayor prestigio internacional hasta el día de hoy.

Un años después en 1978 se entrega la conducción política del Estado a un equipo de civiles electos por la Asamblea Nacional de Representantes de Corregimiento, siendo este paso en la cumbre de la popularidad del general Omar Torrijos como líder nacional y mundial.

La tercera circunstancia, era la formalización del Movimiento Nuevo Panamá en un partido político que le dé seguimiento democrático del Proceso Revolucionario, con la misma visión social, incluyente y reformador, bajo un método democrático en el cual los pobres y ricos podían competir y compartir juntos sin distinciones y clases.

Era el 11 de marzo de 1979 cuando el pueblo acudió en masa a inscribirse en el Partido Revolucionario Democrático, PRD, siendo el resultado al final de la jornada 57 mil panameños inscritos, alcanzando la cuota necesaria en la tarde de ese día, para formalizarse como partido político. Pero, increíblemente, cinco días después las organizaciones sociales, como los sindicatos, obreros, agrupaciones campesinas, estudiantiles, sectores de la educación y de la salud organizaron otra inscripción masiva el 17 de marzo de 1979, inscribiéndose 50 mil personas más. Y como decía nuestro secretario general, Pedro Miguel González, en uno de sus tantos discursos: nació el PRD, NO como un partido más para jugar a la democracia y disputarse el poder cada tantos años, sino como ese instrumento de lucha del pueblo panameño.

Siendo el PRD el resultado de un proceso de acumulación histórica de luchas sociales de los sectores populares, de los profesionales, de la intelectualidad, de los estudiantes, de los sectores progresistas y de aquellos empresarios con responsabilidad social, nace bajo los fundamentos ideológicos que no es más que la forma de gobernar con el pueblo y para el pueblo.

Esta forma de gobernar lo demostró con una prolija atención a los problemas coyunturales que dio frutos, tales como el Código de Trabajo, los comités de salud, la reforma agraria y educativa, inversión social e infraestructura, inversión extranjera y política exterior, así como una estrategia de desarrollo nacional similar a la que ahora intentan los actuales Gobiernos visionarios latinoamericanos. Brevemente dicha cultura política alcanzó amplio arraigo en todo el país, y le dio al PRD inicial su piso social y una capacidad organizativa hermanada con el sistema de representación popular de aquellos años. Ese piso permitió que el partido emergiera como el mayor y el más organizado y combativo del país. Tanto así que resistió a los embates del período que siguió a la muerte física de Omar, y de los consiguientes intentos de desnaturalizarlo y corromperlo, de eliminarlo del panorama político bajo la invasión y, luego, de someterlo a una agenda contraria a su declaración de principios.

El PRD ha gobernado dos veces después de invasión, 1994-1999 y 2004-2009, con los expresidentes Ernesto ‘TORO' Pérez Balladares y Martín Torrijos Espino, respectivamente. El primero se caracterizó por las políticas de acceso comercial que incluyen la modernización del país con la entrada de Panamá en la Organización Mundial de Comercio (OMC) en 1997, sistema multilateral del nuevo modelo global, que sentó las bases del crecimiento económico nacional, además de un importante desarrollo de la infraestructura del país con la ampliación de la carretera Interamericana y la construcción de modernos corredores que bordean la capital panameña. El Gobierno del expresidente Martín Torrijos Espino es recordado por desarrollar un conjunto de programas de desarrollo local y de atención a las personas más necesitadas cumpliendo con los Objetivos del Milenio, combinado con una acertada agenda internacional que colocaba nuevamente a Panamá en el escenario mundial, como país clave en el centro de las Américas, un crecimiento sostenido de la economía de más de dos dígitos porcentuales nunca antes visto, desarrollo del Plan de Estado para la plataforma logística y marítima con sello mundial y la implementación de importantes reformas al Estado. Ambos gobernantes actuaron bajo el legado Torrijista y principios estatutarios del Partido Revolucionario Democrático.

Cuarenta años después, aunque los índices estadísticos demuestran que bajo los Gobiernos del PRD se ha disminuido porcentualmente la pobreza y pobreza extrema, por medio de los programa y mayor presupuestos en renglones de corte social, el proceso de construcción del Estado de bienestar nacional continua. Y con la visión de futuro de Omar Torrijos que planteaba que el Partido Revolucionario Democrático debía formar los nuevos cuadros que relevaban a los otros cuadros bajo el ideario, nace una fuerza de base liderizada por nuestro candidato presidencial, Laurentino ‘NITO' Cortizo.

Nito, como popularmente le llaman, tiene como norte cuatro pilares esenciales: el primero basado en la eliminación de la corrupción, el segundo un nuevo orden constitucional, el tercero combate a la pobreza y la desigualdad, y el último, una economía que genere empleo. Es importante destacar que a lo largo de los años ha puesto énfasis en el tercer pilar, detallando que la República de Panamá debe unirse en un proyecto de país: la eliminación de la Sexta Frontera como él la denomina, mediante una gran inversión en el sistema educativo. Pilar que está en concordancia con lo dispuesto en el articulo primero como objetivo estratégico en los Estatutos del PRD, desarrollo económico nacional y una mejor distribución de las riquezas.

Cumpliendo cuarenta años de existencia, el PRD sigue siendo el partido más fuerte, organizado y con más inscritos, alrededor de 600 mil panameños, la mayor estructura nacional, con 26 áreas de organización y 671 directivas de corregimiento, frentes de masas y profesionales, secretarías y comisiones especializadas que tienen claros sus objetivos en apoyar en las próximas elecciones a nuestro candidato presidencial, Laurentino Cortizo, y toda la oferta electoral, para gobernar con el pueblo y para el pueblo, y por supuesto, pensando en las próximas generaciones.

FISCAL GENERAL DE DISCIPLINA DEL PRD.