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31 de Ene de 2023

  • Jorge E. Macías Jaramillo

Columnistas

Carta abierta a la AN sobre la ACP

Como lo sugirió Marco A. Gandásegui: ‘El presidente Varela tiene la oportunidad de nombrar a panameños calificados

Honorables diputados: Proponemos que el distinguido internacionalista, historiador y gestor del Tratado del Canal, Julio Yao Villalaz, sea designado director de la Junta Directiva de la ACP.

Como lo sugirió Marco A. Gandásegui: ‘El presidente Varela tiene la oportunidad de nombrar a panameños calificados. Que piense en Mario Galindo H., Juan Jované, Richard Morales y Julio Yao (académicos), Nelva Reyes (gremialista) (‘El viacrucis de la ACP', La Estrella de Panamá , 26 de abril de 2018).

Por su vida entregada a la recuperación del Canal, Julio Yao merece la citada designación y otras no menos honrosas, como una condecoración nacional; un doctorado honoris causa ; una avenida o calle en las áreas revertidas con su nombre y el ‘Premio Universidad de Panamá'.

Resido en México y no conozco personalmente a Julio Yao, pero lo he estudiado a través de sus escritos y ejecutorias desde hace años. Me consta que no busca y más bien rehúye elogios y homenajes y que la humildad ha sido una constante de su vida.

Yao ha dicho que me agradece esta propuesta, pero que la considera ‘fútil y utópica'. Esta fue mi respuesta: ‘Recuerde que antes de 1964 eran una utopía las pintas en la Zona: ¡Yankee, Go Home!; que Buda no quería fundar una religión y que el Maestro Jesús tampoco quería que se conocieran sus milagros. Usted considera su candidatura como fútil. Discúlpeme, no estoy de acuerdo. Usted es uno de los pocos que se lo merece'.

Aunque no necesita presentación, resumamos su vida.

Julio inició su lucha a los ocho años contra el Tratado Filós-Hines. Juró dedicar su vida a defender a su patria a los 10 años, a raíz del ataque que sufrió de un perro pastor alemán de un militar gringo. Hubo que operarlo de urgencia, sin anestesia, porque no había, y Julio no pudo caminar ni ir a la escuela durante casi medio año.

Las autoridades de la Zona y las nacionales le dieron la espalda. Las primeras informaron que habían sacrificado al perro, pero Julio constató que seguía vivo, que el Gobierno de EE.UU. mentía y que Panamá se desentendió. Este incidente hizo que Julio Yao se formara como diplomático de carrera y profesor de Derecho Internacional.

Yao jugó un rol protagónico en el rechazo de los Tratados Robles-Johnson (1966-68), fue amenazado por agencias de inteligencia y encarcelado a raíz del 11 de octubre.

Es licenciado en Relaciones Internacionales (1969); diplomado en Relaciones Internacionales; máster en Ciencias Sociales ‘Con Distinción Especial' en el Instituto Internacional de Estudios Sociales de La Haya (1970-1971); diploma de la Comisión de Derecho Internacional de la ONU (1974), Ginebra, Suiza.

Atendiendo al ‘llamado de la patria', canceló su doctorado en Cambridge University, cuando fue invitado a ser asesor personal del ministro de Relaciones Exteriores y principal responsable de las negociaciones, Juan Antonio Tack (agosto de 1972).

Diseñó y dirigió la estrategia en el Consejo de Seguridad de la ONU (marzo 1973) y, en vista del éxito obtenido, el canciller Tack le encomendó redactar la Declaración Conjunta Tack-Kissinger de 1974, base del Tratado. Redactó el Plan de Estudios de las Relaciones entre Panamá y EE.UU. para el Meduca (1973-2009).

Refutó, en México, autorizado por Omar Torrijos y Tack, las declaraciones del secretario de Estado, Henry Kissinger, (septiembre 1975), quien había dicho que Panamá jamás sería dueña del Canal.

Fue embajador especial en decenas de países de todos los continentes como representante del canciller Tack; Agente de la República de Panamá ante la Corte Internacional de La Haya (mayo 1989) y embajador ante el Órgano de Consulta de la OEA (noviembre 1989). Durante la discusión del Título Constitucional del Canal (1994), Yao trató de impedir que el Canal, patrimonio nacional, le fuera enajenado al pueblo. Fue presidente del Movimiento Unidad Latinoamericana (1976-1994) y cofundador de la Comisión de Defensa de los Derechos Humanos de Centroamérica (Codehuca, 1978).

Julio Yao es el autor más fecundo sobre relaciones Panamá-EE.UU., y su obra más importante es ‘El Canal de Panamá, calvario de un pueblo', libro cabecera de Torrijos. Autor de incontables publicaciones, su más reciente obra es ‘El monopolio del Canal y la invasión a Panamá' (Eupan, 2019).

Ha ganado cuatro premios en Concursos Nacionales e Internacionales de Décimas, dos auspiciados por la ACP y la Unesco. Algunas de sus poesías han sido traducidas a más de 20 idiomas (‘Prohibido Olvidar' y ‘Simplemente, Ahed'). Yao ganó tres premios únicos de ensayo sobre Mahatma Gandhi y Harmodio Arias y tiene un LP con sus poesías en la voz de Dora Alexandra, la mejor declamadora de habla hispana, de Colombia, y es miembro de honor de asociaciones de escritores, poetas y artistas de dicho país. Recibió el Premio Nacional de la Paz 1999, de Serpaj-Panamá, la Medalla de Oro XX Aniversario del Parlacen (2010-2011) y la ‘Bandera Nacional del Estado' (RPD de Corea). Fue profesor de Relaciones Internacionales, Derecho Internacional, Relaciones entre Panamá y EE.UU. y Teoría del Estado durante 44 años, en la Casa de Octavio Méndez Pereira.

¡Hagamos justicia a este extraordinario panameño!

MÉDICO CIRUJANO.