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07 de Mar de 2021

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Nelva Reyes B.

Columnistas

La población panameña ha hablado claro: ¡bases no!

“Le recordamos al Gobierno que la población panameña ha hablado claro: ¡bases no! […] exigimos la remoción de estas, en respeto a la memoria de nuestros mártires, […]”

Han sido décadas que la juventud y el pueblo panameño lucharon recibiendo represiones y ofrendando sus vidas por erradicar la presencia militar estadounidense en Panamá, y por la soberanía en todo nuestro territorio.

Hoy, ante la pretensión de imponernos un Centro Regional de Operaciones Aeronavales (Croan), se hace necesario tener presente las luchas llevadas a cabo por el pueblo panameño, recordarlas y asumir el compromiso de no retroceder en conquistas logradas con sudor y sangre de las y los panameños. Luchas como la de 1947, en contra del Convenio Filos -Hines, “que pretendía extender la presencia de 132 sitios o bases militares que fueron instaladas en nuestro país, distribuidas en 15 000 hectáreas de terreno a lo largo y ancho de la geografía nacional”. (Panamá Vieja).

“El 10 de diciembre, Francisco Filos por Panamá y Frank Hines por Estados Unidos firman el pacto que le arrendaba a los norteamericanos por 10 años el territorio donde operarían las bases. El viernes 12 de diciembre, al conocerse la información de la firma del Convenio, de inmediato se llevaron a cabo movilizaciones por estudiantes de la Universidad, colegios secundarios y sectores populares se unieron para rechazar la firma del Convenio. Las docentes se reúnen en la Escuela Manuel José Hurtado para hacerle frente al estado de emergencia nacional.

La maestra Sara Sotillo, coordinadora del Magisterio Panameño Unido, explica a las compañeras educadoras participantes en la asamblea la grave situación nacional y definen participar en el paro de brazos caídos. Emitieron una Resolución que recomendaba a todos los padres de familia del país que respaldasen la actitud de sus hijos y la de los profesores y maestros, además se acordó que las maestras de las escuelas primarias de la capital y sus alrededores asistirían a la manifestación de las mujeres panameñas que se llevaría a cabo en esa tarde”.

Más de diez mil mujeres se movilizaron aquel 16 de diciembre de 1947 en contra de las bases militares. Este convenio fue rechazado por la lucha llevada a cabo por el pueblo panameño y su gloriosa juventud el 22 de diciembre de 1947.

En 1998, el Gobierno de Ernesto Pérez Balladares llevó a cabo un referéndum cuyo objetivo era validar la privatización del Idaan, la instalación de un Centro Multimodal Antidrogas (CMA) y su Reelección. El pueblo panameño le dijo “NO” a ese referéndum. Han sido las madres panameñas a quienes les han asesinado a sus hijos e hijas por la soldadesca militar acantonada en nuestro territorio. Hoy, nuevamente el Gobierno del PRD, bajo la excusa del “narcotráfico y el cuidado de las costas”, busca instalar el Centro Regional de Operaciones Aeronavales”, en Cocolí.

El Ministerio de Seguridad destacó que el “Croan es un proyecto que busca aumentar las capacidades de coordinación del actual Centro de Operaciones Aeronavales, el cual funciona desde hace años”. En el noticiero de TVN se señaló que no fue hasta enero de 2021 que dieron información sobre este Centro Regional que cuenta con apoyo logístico y de capacitación por parte de militares norteamericanos”, a todo esto, las y los panameños desconocíamos qué se cocinaba tras bastidores.

Luego de 21 años de haber logrado recuperar nuestro territorio, las y los panameños tenemos que pronunciarnos en contra de la instalación de una base militar disfrazada en nuestro suelo istmeño. Queremos recordar el Artículo 310 de la Constitución Política de nuestro país que dice: “La República de Panamá no tendrá ejército… Para conservar el orden público, la protección de la vida, honra y bienes de quienes se encuentren bajo la jurisdicción del Estado y para la prevención de hechos delictivos, la Ley organizará los servicios de policías necesarios, con mandos y escalafón separados …”.

El Gobierno panameño en contubernio con el Gobierno estadounidense ha aprovechado las circunstancias propias de la pandemia, para imponernos esta base militar en nuestro país, a espaldas del pueblo, mediante un discurso falso de prevenir el narcotráfico, cuando son los Estados Unidos, los mayores consumidores de estupefacientes, según la oficina del Cirujano General de la Nación, se estima que 27 millones de personas son adictas y 66 millones son alcohólicas (2017) en Estados Unidos. Le recordamos al Gobierno que la población panameña ha hablado claro: ¡bases no! Por lo que le exigimos la remoción de estas, en respeto a la memoria de nuestros mártires, a las generaciones presentes y futuras y a la Constitución Política.

Secretaria general de la Central General Autónoma de Trabajadores de Panamá (CGTP).