30 de Nov de 2021

Columnistas

Reformas electorales y el acceso al poder, por el pueblo

“Los poderes constituidos, […], no tienen interés alguno en brindarle al país unas elecciones verdaderamente democráticas, […], donde el pueblo tenga la posibilidad de escoger las mejores opciones”

El presidente de la República, luego de anunciar el veto parcial del proyecto de reformas electorales, sin anunciar exactamente sus objeciones, creando falsas expectativas en la población, vetó el artículo 227. Dicho artículo, que se refería a una amnistía, propuesta por la Asamblea, para perdonar a candidatos de libre postulación, muchos de ellos provenientes de hogares humildes, que no ganaron y fueron sancionados por el Tribunal Electoral (TE), por, supuestamente, violar el Código Electoral.

Error fatal del presidente, ya que, al menos, debió rechazar otros artículos, cuando no, todo el proyecto. Con su actitud, el presidente demostró, una vez más, su desprecio al pueblo, al que supuestamente representa.

Veamos algunos temas que fueron ignorados en las reformas electorales, que, a nuestro juicio, son vitales.

Cómo se participa en las elecciones:

1-. Partidos políticos. Para inscribir un partido, se requiere un mínimo de firmas de adherentes, el 2 % del padrón electoral, aproximadamente, 39 000 firmas.

En Costa Rica, con mayor población, solo se requieren 3000 firmas y se facilita la inscripción de estos. Se permite, además, la formación de partidos provinciales y cantonales.

En Colombia, además de los partidos políticos, se permite la participación electoral de movimientos sociales y grupos significativos de ciudadanos.

Impedimentos para la inscripción de un partido de estratos populares, en Panamá.

A- El clientelismo político, los obstáculos que impone el TE y el mismo procedimiento burocrático y antidemocrático, para la aplicación de las normas, además de los altos costos del proceso de inscripción.

B- De la vigencia de un partido: para mantenerse vigente, debe obtener, como mínimo, el 2 % de los votos emitidos, en cualquiera de los cargos de elección popular. El costo de la campaña es insostenible, para este tipo de partidos, ya que se tiene que enfrentar a la maquinaria millonaria de los partidos tradicionales; e incluso, el mismo día de elecciones, los costos que implica facilitar el mínimo de atención al equipo de campaña, cuando circulan maletines llenos de dinero, para la compra de votos y jurados, por parte de los partidos neoliberales.

2-. Libre postulación: deben recoger, por lo menos, el 2 % de firmas, pero solo aceptan a los 3 que más firmas presenten. Se permite que miembros de partidos firmen, por lo que un partido puede tener un candidato de libre postulación.

El subsidio electoral es ínfimo, en comparación al que les otorgan a los partidos políticos grandes.

3-. Financiamiento: es mixto, público-privado. Consideramos que solo debe ser público y sumas acordes con la realidad nacional.

Admitir donaciones privadas, facilita el uso de dinero de dudosa procedencia en la campaña, para escoger a nuestros gobernantes.

Las campañas millonarias impiden que los sectores populares puedan participar con posibilidades reales de obtener cuotas de poder, además de que las mismas no se basan en propuestas, programas y hojas de vida de los candidatos (voto informado), sino en la vulgar compra de conciencia de los electores.

Los poderes constituidos, la Asamblea Nacional, el Ejecutivo, la Corte Suprema de Justicia y el propio TE, no tienen interés alguno en brindarle al país unas elecciones verdaderamente democráticas, imparciales, transparentes, donde el pueblo tenga la posibilidad de escoger las mejores opciones.

Le corresponde al pueblo buscar y construir su propio destino, la Constituyente Originaria es la opción.

Docente universitario.

***