01 de Dic de 2021

Columnistas

Prócer de la independencia de Panamá de España: Carlos de Icaza Arosemena

“Se convirtió en prócer del movimiento de independencia de Panamá de España de 1821, nuestra principal efeméride cívica y, como decano de la Junta Provincial de Panamá, fue firmante del Acta del 28 de noviembre”

José Carlos de la Santísima Trinidad de Icaza Arosemena, sexto hijo de los veragüenses Juan de Dios de Icaza Caparroso (1759-1805), y María Josefa Gertrudis de Arosemena Lombardo (1756-1833), nació en la ciudad de Panamá el 30 de octubre de 1790. Falleció allí, de casi 75 años, el 28 de octubre de 1865.

Gracias a la generosidad de su acaudalado tío Martín de Icaza Caparroso (1756-1830), veragüense que emigró a Guayaquil en 1775, Carlos de Icaza Arosemena, de trece años, partió en 1803 a ese puerto del Ecuador. Después, pasó catorce años en Lima estudiando en el Real Convictorio de San Carlos y terminó sus estudios en la Universidad de San Marcos para recibirse de doctor en Derecho en 1817. Regresó a la capital del istmo ese año y pronto se incorporó como regidor del cabildo capitalino (1817-19).

Se convirtió en prócer del movimiento de independencia de Panamá de España de 1821, nuestra principal efeméride cívica y, como decano de la Junta Provincial de Panamá, fue firmante del Acta del 28 de noviembre. Fue uno de los 31 capitalinos que rubricó dicho histórico documento redactado por el payanés Manuel José Hurtado Arboleda (1782-1845). Enseguida nos integramos a la Gran Colombia de Bolívar, puesto que también fuimos neogranadinos (colombianos) desde 1739, cuando se creó el Virreinato de Nueva Granada con, además de Panamá, los territorios de Colombia, Venezuela y Ecuador.

Tras haber sido súbditos leales a la Corona y merecer la distinción de “fiel” otorgada en 1815 a la capital y a las villas de Los Santos, Natá de los Caballeros, Santiago de Veragua, Alanje y Portobelo por los repetidos donativos consentidos por sus habitantes para luchar contra los patriotas que peleaban en Hispanoamérica, al constatar que España estaba vencida en la región, su elite comerciante, con gran sentido de oportunidad cambió rápidamente de bando y tomó el liderazgo de independizar el istmo de España el 28 de noviembre de 1821. Sucedió bajo el Gobierno interino del coronel José de Fábrega (1774-1841), dos semanas después de la proclamación el 10 de La Villa de Los Santos.

Sus méritos en esa gesta patriótica llevaron a Carlos de Icaza Arosemena a ocupar la jefatura de Gobierno de manera interina por algunos meses, desde el 15 de enero de 1823, por la ausencia temporal del coronel José María Carreño (1792-1849), como intendente general de Panamá, gobernante local de origen venezolano. Carlos de Icaza Arosemena ocupó en adelante diversos cargos gubernamentales importantes como cabildante, alcalde, magistrado, diputado, profesor, constituyente y senador.

El doctor Carlos de Icaza Arosemena fue gobernador del territorio panameño como sucesor de Pedro de Obarrio Guerrero (1796-1874), desde el 14 de febrero de 1840. Panamá se independizó el 18 de noviembre de 1840 de manera transitoria por trece meses bajo el nombre de Estado Libre del Istmo, con el doctor Carlos de Icaza Arosemena de vicepresidente y el coronel Tomás Herrera Pérez-Dávila (1804-1854) como presidente.

Mediante acuerdo entre las autoridades istmeñas y neogranadinas, Panamá se reincorporó pacíficamente a la Nueva Granada el 31 de diciembre de 1841, pero el doctor Icaza Arosemena y el coronel Herrera, burlados por las autoridades bogotanas que actuaron con felonía, sufrieron destierro al Ecuador, desde el 25 de abril de 1842 hasta el 2 de junio de 1844.

La acción pública y política del doctor Carlos de Icaza Arosemena fue extraordinaria. Por ejemplo, con visión de estadista, firmó en 1829 la petición de la élite panameña dirigida al presidente Simón Bolívar para reformar el sistema de administración interior y facilitar, por un canal o camino mejorado, el tránsito comercial interoceánico, antecedente remarcable de la construcción de la vía interoceánica.

En mi último libro, titulado MIGRACIONES Y REDES INTERNACIONALES -Panamá, Ecuador, Perú, México, Nicaragua, Cuba y Filipinas- estudio de caso del siglo XVIII al XX: Icaza, destacó la dimensión continental de los movimientos independentistas y cómo las élites hispanoamericanas de territorios frente al Pacífico tenían estrechas relaciones comerciales, personales y hasta familiares y se comunicaban por mar. La información viajaba rápidamente. Un mes gastaban fragatas y bergantines de Panamá a Guayaquil y el mismo tiempo de Panamá a Acapulco o a San Blas en Nayarit, México. Dos semanas por mar tomaba ir de Guayaquil al Callao, puerto de Lima.

La élite panameña se inspiró de la rápida e incruenta independencia de la Provincia Libre de Guayaquil el 9 de octubre de 1820 y de las largas y sangrientas luchas por once años que desembocaron en la de México el 27 de septiembre de 1821. En las independencias de México como de Panamá y de Guayaquil destacaron tres personajes de origen panameño, todos primos hermanos, con la más elevada educación universitaria: el cura ultraconservador doctor Ignacio Isidro de Icaza Iraeta (1783-1834) en México, el liberal doctor Carlos de Icaza Arosemena (1790-1865) en Panamá y el ultraliberal doctor Joaquín de Olmedo Maruri (1780-1847) en Guayaquil, esposo de Rosa de Icaza de Silva Olave (1791-1866), hija de Martín de Icaza Caparroso.

El doctor José Carlos de Icaza Arosemena (1790-1865), después de regresar a Panamá de Lima ya graduado de abogado, contrajo matrimonio en 1820 con su prima hermana María Vicenta de Arosemena de la Barrera (1800-1851), hermana del gran comerciante, político y periodista Mariano Arosemena de la Barrera (1794-1868), principal promotor de la independencia de Panamá de España. Dejaron numerosa y destacada descendencia entre la que se distinguió su hijo doctor Carlos de Icaza Arosemena (1822-1896), médico y abogado, uno de los cinco istmeños más sobresaliente del siglo XIX.

(*) Geógrafo, historiador, diplomático y miembro de la Comisión del Bicentenario.

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