Temas Especiales

23 de Ene de 2022

Columnistas

Centroamérica: un volcán en erupción

“Hay preocupación en Centroamérica, porque muchos no están de acuerdo con el “socialismo siglo XXI”, que emplea frecuentemente el dictador Maduro”

Los países centroamericanos estaban divididos por la guerra. Hoy, siguen muy divididos en la paz, porque sus mandatarios, con sus políticas, lo han logrado.

NICARAGUA

Sufrió una fuerte división cuando Daniel Ortega trató y lo logró, liderizando al “Frente Sandinista de Liberación Nacional”, sacar del poder a Anastasio Somoza. Parece que a Ortega el poder le atrajo mucho. Se considera hoy que su mandato es peor que el de Somoza. Años más tarde, con su esposa Rosario Murillo, la mayoría de los nicaragüenses dice que ella no solo manda en su matrimonio, sino también en el país. Sus hijos, de ella, no de Ortega, son asesores del régimen. Daniel Ortega en el último año logró imponerse en unas elecciones muy criticadas. Él detuvo y encarceló a alrededor de 200 personas oposicionistas y a todos los que aspiraban a ser candidatos en sus elecciones; estas fueron fraudulentas. Insultó a las personas que osaron ser candidatas. Las trató de delincuentes y traidoras. Se retiró de la OEA, adelantándose al hecho de que 25 países estaban listos para expulsarlo de esa institución.

EL SALVADOR

El presidente Nayib Bukele se ha nombrado el dictador “más cool del mundo”. A pocos meses de haber asumido el mando interrumpió en la Asamblea Legislativa, diciendo que “por un mandato divino” lo hacía. Se sentó en la silla del presidente del Parlamento y ordenó que comenzara la sesión. En esa reunión, los diputados sumisos no protestaron y, como primer paso, logró la destitución de toda la Sala Constitucional de la Corte y procedió a nombrar a jueces leales a él; estaban violando la Constitución al lograr la reelección. Dijo posteriormente que: “El Salvador era la capital de bitcoin”, y también, muchas otras medidas absurdas, que han logrado una fuerte oposición que va aumentando diariamente. Las “maras” están tranquilas sin que ninguna autoridad las persiga y algunos sostienen que hay un arreglo entre ellas y Bukele.

Los EE. UU. tienen una actitud muy distante de Bukele. Hace poco se fue del país la encargada de negocios de los EE. UU., por sus actitudes de un autócrata.

Hoy día, El Salvador es un país muy dividido, con una fuerte oposición.

HONDURAS

Los hondureños fueron a las urnas muy recientemente y ganó la señora Xiomara Castro, esposa del expresidente Manuel Zelaya. En esa elección se manifestó el rechazo al controvertido presidente Juan Orlando Hernández. Sobre él han pesado siempre acusaciones de sobornos y sus relaciones con narcotraficantes. Su hermano está preso en New York, en donde el fiscal lo señala de haber recibido dineros del narcotráfico, bajo su presidencia. Honduras les dio protección a líderes narcotraficantes. El triunfo de la Sra. Castro da un gran giro a la izquierda, al decir ella que “Honduras es un país socialista”; se pueden esperar de ella unas relaciones estrechas con países de izquierda, especialmente con Venezuela, que le dio asilo y que le ayudó mucho el dictador Nicolás Maduro.

GUATEMALA

El presidente de Guatemala, Alejandro Giammattei, se caracterizó por hacer muchos cambios en el Órgano Judicial, muy especialmente en la Fiscalía Especial contra la Impunidad. Varios de los miembros afectados por sus cambios, se han refugiado en los EE. UU., que les dio asilo. La exfiscal Telma Aldana, la exmagistrada Claudia Escobar, el exfiscal Andrés González, a todos los EE. UU. les concedió asilo. La vicepresidenta Kamala Harris en un viaje que hizo a Guatemala, en los primeros días de junio, manifestó, antes de que se dieran estos cambios, que la “postura de la Administración Biden es clara sobre la corrupción”.

Hay preocupación en Centroamérica, porque muchos no están de acuerdo con el “socialismo siglo XXI”, que emplea frecuentemente el dictador Maduro. Con sus políticas equivocadas ha llevado un país muy rico, como era Venezuela, a que sea hoy una de las naciones más pobres del mundo.

El presidente de EE. UU., Joe Biden, consiguió que importantes empresas se comprometieran a invertir $1200 millones en esos países para generarles mayores plazas de trabajo, y a la vez lograr disminuir la inmigración. Es una especie de “Plan Marshall”, que evitó que Europa después de la guerra cayera en las garras del comunismo.

Empresario