• 19/07/2026 15:43

El círculo francés

Encuentra más de nuestra cobertura en los resultados de búsqueda.

Agrega La Estrella en Google ↗️

Hace casi cien años, el 14 de julio de 1929, el ministro Albert Boudet, cabeza de la Legación francesa en Lima, tuvo la responsabilidad de conmemorar la Toma de la Bastilla, el día nacional de su patria. Desplegó sus esfuerzos para desarrollar una recepción en su residencia en la que “participaron no solo los franceses residentes en Lima sino también visibles personas de las colectividades siria y libanesa”, autoridades peruanas, cuerpo diplomático acreditado en el Perú y representantes de la Nunciatura Apostólica (Revista Semanal “Mundial” nro.474, año IX, julio 1929).

La residencia de Boudet, en aquella época, se encontraba ubicada en la recientemente inaugurada avenida Leguía (hoy, avenida Arequipa), una troncal que unía la capital con el exclusivo balneario de Miraflores. La casa de Boudet no debe confundirse con el “Palacete Tenaud, una bella casona limeña afrancesada, construida a inicios del siglo XX, en la esquina formada por el Paseo de la República y por la antigua ‘alameda Grau’ (hoy, esquina avenida Grau y Vía Expresa) que fue la sede de las oficinas de la legación francesa hasta 1948 en que fue destruida por un incendio” (Capistrán, 2016).

Unas horas antes, en el “Cercle Français” (Círculo Francés), “Boudet había organizado un almuerzo y, en el zoológico, una ‘matinee’ bailable para celebrar, con cumplido éxito, el Día de Francia” (Revista Semanal “Variedades” nro. 1115, año XXV, julio 1929).

Feliu (2006) afirma que “tras la exposición internacional París [de 1900] esta fue vista como paradigma de la modernidad, y la llegada a América de revistas francesas sobre técnica, arquitectura, moda y decoración se amplió de forma importante. La propia ‘Revue Technique de l’Exposition’ se encontraba en todas partes” y su influencia en el diseño urbanístico de Lima fue evidente. Sin embargo, en 1921 con la conmemoración del centenario de la independencia del Perú, el entonces presidente Leguía modificó los paradigmas arquitectónicos dejando de mirar a Francia para inspirarse en modelos estadounidenses, los nuevos inversionistas en el país. Esa visión competirá con “la tendencia del historicismo peruanista -afirma Feliu- el estilo neoprehispánico, del que quedan pocos ejemplos en Lima (en los distritos de Lince y de Jesús María), además del espectacular Museo de la Cultura (en la hoy, avenida Alfonso Ugarte)”.

El edifico del Círculo Francés fue un predio adquirido por la colectividad gala en Lima en 1920 por Georges Labrousse para participar en las festividades por el centenario de la independencia peruana. El local se encontraba en la Plazuela de Santo Domingo (hoy, Plazuela del Teatro en el Jirón Ica), cerca del Palacio de Gobierno, y su junta directiva guardó estrecha relación con la Alianza Francesa, asentada en Lima desde 1890, y la Compañía de Bomberos France 3. En aquella década, Labrousse fue una figura política galo-peruana de importancia, figurando en la lista de oradores que, el 31 de octubre 1926, tributaron, conjuntamente con el parlamento peruano, un homenaje al presidente Leguía “por el triunfo jurídico [de aquél] en nuestro problema [limítrofe] con Chile”. En el plano cultural, Labrousse, empresario de cueros, fue uno de los fundadores de la Sociedad Filarmónica de Lima.

Boudet, antes de arribar a Lima como diplomático francés, se había desempeñado como Vicecónsul en Buenos Aires en 1902, cónsul en Río de Janeiro en 1909 por casi una década, Ministro Residente de la República Francesa en Bolivia desde 1917, Ministro Residente en Paraguay desde 1920, Encargado de Negocios en Caracas desde 1923 y, finalmente, fue enviado al Perú como Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario en noviembre de 1925 donde cumplió una exitosa labor durante cuatro años -recibió el grado de Caballero de la Legión de Honor- siendo trasladado a Europa en diciembre de 1929. Aquel 14 de julio de 1929 fue el último que celebró en Sudamérica porque fue transferido a Estonia como Jefe de la Misión francesa en Tallinn (Leónore, 2026).

Durante su periplo venezolano, Boudet sostuvo contacto y cultivó la amistad de Maurice de Simonin, encargado de negocios responsable de las relaciones con Panamá y Centroamérica. A Simonin le tocó coordinar con el presidente panameño Belisario Porras la planificación, edificación e inauguración del “Monumento a los franceses” en el Casco Antiguo de Panamá (1923), una obra que generó un importante legado documental condensado en “Le Monument français de Panama”.

La conmemoración del Día Nacional llevada a cabo en el extranjero por las respectivas misiones diplomáticas es una de las tareas más importantes para asegurar la preservación de la identidad colectiva de los connacionales migrantes y mantenerlos emocionalmente conectados a su tierra natal. Hace cien años, como en la actualidad, esa prioridad no ha cambiado.

Exembajador del Perú en Panamá, Guatemala y Honduras
Lo Nuevo