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Agrega La Estrella en Google ↗️El interés de la costa sudamericana del Pacífico por el Asia fue una constante desde el siglo XVI. El ejemplo más notable fue la “Carrera del Mar del Sur” que involucraría oficialmente a los puertos de Lima-Panamá-Manila y que, extraoficialmente -al menos desde 1578- al Reino de Guatemala en conexión directa con el virreinato peruano” (Raffo, 2023).
Otro ejemplo fue la ruta Lima-Cantón que unirá “por los siguientes treinta años [contados a partir de 1580], al puerto limeño de El Callao con Filipinas, Japón y Cantón” (Raffo, 2024).
Durante ese lapso se le denominó la “nao de China” que compitió con el Galeón de Manila que salía de Acapulco hasta que las quejas de los comerciantes novohispanos llevaron a las autoridades de la Península a prohibir la “ruta perulera”. Con el tiempo, al Galeón de Manila se la llamaría también, hasta su desaparición en 1815, Galeón de China.
Hace un siglo atrás, Alexander Hume Ford, un visionario estadounidense que se estableció en Honolulu en 1907 cuando promovía la gira del célebre escritor Jack London (autor de “El hijo del Lobo”, “Colmillo Blanco”, entre otros) por esos lares, concibió la creación de una organización para la integración regional de los países de la Cuenca del Pacífico que, luego de un arduo trabajo de convencimiento, quedó establecida en 1920. Se llamó “Unión Panpacífica” y estuvo integrada, paulatinamente, por Australia, Canadá, Chile, China, Estados Unidos, Japón y Perú.
Hume, apoyado por las embajadas estadounidenses, realizó varios viajes por el continente para obtener el apoyo de los respectivos gobiernos latinoamericanos “así como el de las respectivas cámaras de comercio, organizaciones científicas y de toda otra clase.
Cada país afiliado debe constituir un comité a cuyo cargo esté la realización de conferencias en las que se discutan los temas de toda índole relacionados con el mejoramiento de las naciones vinculadas por el océano Pacífico” (Revista Semanal “Mundial” Nro. 505, año X, febrero 1930).
Sin embargo, varias naciones americanas no reaccionaron ante su prédica.Hume estuvo en el Perú en febrero de 1930 en su calidad director de la Unión Panpacífica y el 19 de febrero, en el “Country Club” de Lima, ante un selecto grupo de diplomáticos, autoridades peruanas y representantes de las comunidades de extranjeros residentes en el Perú, se constituyó el primer comité compuesto por las siguientes personalidades de ese momento: Mercedes Gallagher de Parks, escritora; Rose Cross; doctor Carlos Enrique Paz Soldán, representante del cuerpo médico de Lima; Carlos Solari, diplomático Introductor de Embajadores de la cancillería peruana; Edmond Coe, secretario de la embajada de los Estados Unidos; y el señor K. Stevens, comisionado comercial del gobierno de Canadá.
El entonces presidente Leguía figuraba ya entre los presidentes honorarios de la Unión Panpacífica y acordó celebrar la reunión anual de la organización el 17 de setiembre de 1930, aniversario del descubrimiento del Mar del Sur por Vasco Núñez de Balboa. Satisfecho de los resultados, Hume emprendió viaje a Arequipa, Cuzco y La Paz (Revista Semanal “Mundial” Nro. 505, año X, febrero 1930).
Desafortunadamente, no pudo concretar el comité respectivo en ninguna de las tres ciudades. Para sumar a sus pesares, el 22 de agosto de 1930 el comandante Sánchez Cerro dio un golpe de Estado derrocando al presidente Leguía, iniciándose un período de inestabilidad política que impidió la realización del encuentro internacional prometido.
El militarismo japonés en China y en otras zonas de Asia fue minando la viabilidad de la organización. Hacia 1937, debido a su avanzada edad, Hume se retira de la Unión Panpacífica y, sin liderazgo, la decadencia de la institución se acelera. La primera señal fue el abandono de la “Mid-Pacific Magazine”, publicación de la organización.
Este declive progresivo se selló como definitivo cuando aconteció el ataque a Pearl Harbor con la consiguiente entrada de los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial.El legado pionero de la Unión Panpacífica dejó testimonios palpables. Logró que el Océano Pacífico se viese como una oportunidad de eslabonamiento y no un muro infranqueable.
“De sus asambleas nació la Pacific Science Association (Asociación Científica del Pacífico), un organismo que sigue activo hoy en día promoviendo la investigación en la región” (Universidad de Hawaii, 2026). Respecto a reglamentos sanitarios, la Unión “buscó unificar los criterios de cuarentena en los puertos del Pacífico para no asfixiar el comercio y al mismo tiempo proteger a las poblaciones locales” (Universidad de Hawaii, 2026).
De otro lado, los delegados latinoamericanos utilizaron los foros de la Unión para discutir varios temas que son una constante hasta nuestros días: la infraestructura de transporte interoceánico, la optimización de carreteras y líneas de ferrocarril hacia y desde los puertos, y la conectividad entre los puertos de la costa oeste sudamericana con el resto del Pacífico (First Pan Pacific Press Conference, 1921).