• 25/06/2026 00:00

¿Privados de libertad o conservación del ambiente?

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Estos meses son intensos, caóticos y turbulentos. La dinámica social y política no se detiene. A nivel planetario “la supuesta” firma del Acuerdo de entendimiento, paz, alto o cese al fuego y armisticio que culminó con la finalización de la guerra entre Estados Unidos e Irán, la apertura del Estrecho de Ormuz, pareciera que cierra un ciclo momentáneo y temporal en la geopolítica mundial. Se anuncia suspensión del acuerdo. Otros eventos acaparan la atención en el teatro de la tragicomedia en la geografía continental.

Panamá no escapa a esta realidad. En el plano local varios acontecimientos están transcurriendo. Recientemente, ocurrió el escape de 190 reclusos de la cárcel La Joyita, se anunció la licitación para la construcción de una megacárcel en terrenos cercanos al INA Divisa, traslado de 29 reclusos a la isla de Coiba, entrega del informe final de la auditoría de la mina en Donoso y su posterior evaluación, la celebración Bicentenario del Congreso Anfictiónico, suministro de los Cepanim y ahora el inicio de la 56 Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA).

Es importante indicar que la totalidad de estas consideraciones van desarrollándose dentro del fenómeno continental de masas, muchas veces alienante, que es el fútbol, llevado al extremo de comercialización excesiva y banalización, con el respeto debido, trascienden las actividades diarias y ocupan su evolución, pues no podemos predecir su desenvolvimiento.

Uno de ellos, para los efectos y propósitos nuestros, es el traslado, al principio no muy publicitado, de los privados de libertad a la isla penal de Coiba. Voces airadas, en la mayoría de las veces, han expresado disconformidad, insatisfacción y desaprobación, frente a esta situación y lo que representa para los ciudadanos.

Al inicio se desconocían o fue poca la información proporcionada, parece que ocurrió sin el conocimiento de algunas instancias del gobierno nacional y fue manejado dentro de cierto hermetismo, razones de seguridad. Dichos reclusos fueron trasladados bajo estrictas medidas de protección a las instalaciones del Servicio Aeronaval (Senan) en Coiba.

Desde un principio, aparentemente no hubo la coordinación necesaria, o fue lo que manifestaron en apariencia, y dieron a conocer, se “filtro” de un intercambio de notas al más alto nivel, en la cual, el Ministerio de Ambiente, en anotación fechada el 10 de junio, le comunicaba al Ministerio de Gobierno y Justicia, entre otras cosas “su total oposición” a la posible reapertura temporal de un centro penitenciario en la isla.

Sin embargo, de acuerdo con informaciones periodísticas, MiAmbiente advertía que una acción de esta envergadura carecía de viabilidad jurídica y existía una incompatibilidad con la Ley 44 de 26 julio 2004, el Plan de

Manejo del Parque y los compromisos adquiridos por Panamá ante la Unesco.

MiAmbiente afirmaba que la carta “se dio en referencia a la posibilidad de transformar Coiba en un Centro Penitenciario Permanente con nuevas edificaciones e instalaciones de seguridad, lo cual no es viable por razones legales, ambientales y de protección del patrimonio de la Humanidad”, (Reportaje Traslado de 29 reclusos a Coiba reabre el debate legal y ambiental, lunes 15 junio 2026, La Prensa, pag-2).

Más adelante indicaba: “El comunicado distribuido por la Presidencia de la República añade que el patrimonio natural del Parque Nacional Coiba no ha sido afectado por la acción realizada el pasado sábado 13 de junio; no se ha realizado la construcción de edificación nueva alguna; ni se han hecho reformas que impacten el área protegida; y ninguna actividad se realiza o realizará fuera del edificio ocupado por el Senan”. MiAmbiente efectuara inspecciones periódicas para garantizar el cumplimiento de las normas científicas y ambientales.

Vale la pena señalar que una vez concluido su uso como penal, el área de las edificaciones pasaría bajo administración de Anam, hoy Ministerio de Ambiente, un año después, 29 julio 2005, traslados reclusos, otra realidad actual.

El Parque Nacional Coiba es un santuario de la biodiversidad y alberga gran número de especies endémicas y un rico y variado ecosistema.

Parece que hubo cruce adelantado de misivas entre las autoridades, es posible haciendo elucubraciones, que existieran divergencias entre los mandos de poder.

Comienza una avalancha de noticias; van apareciendo nuevas publicaciones al respecto, aumentando el volumen de críticas. Empiezan a pronunciarse autoridades del área, gremios turísticos de la zona expresan su preocupación por las repercusiones que implica la presencia de los reos en el lugar y su afectación en la economía. Igualmente, la comunidad científica, manifiestan sus opiniones. Una de ellas es Eloisa Lasso, investigadora de la Asociación de interés publico (AIP) rechazando la medida, notificando sobre los peligros y riesgos que representa asociar la isla con aspectos penitenciarios. “La seguridad de Panamá no se construye sacrificando su patrimonio natural mas valioso” (Estrella de Panamá, lunes 15 junio 2026, pág. 5A).

Del mismo modo se pronuncio el Consejo Directivo del Parque Nacional Coiba, los alcaldes de la zona y un número indeterminado de ciudadanos. La paradoja o disyuntiva está en el escenario: ¿Privados de libertad o conservación del ambiente? Analicen, esto apenas inicia. To be or not to be. That is the question de Shakespeare en Hamlet.

* El autor es ingeniero agrónomo
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