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26 de Jun de 2022

  • Redacción Digital La Estrella

Opinión

¿Por qué no tener una ciudad limpia?

Los colombianos sienten orgullo al señalar que una de las ciudades más limpias y ordenadas del hemisferio es Medellín, otrora recordada ...

Los colombianos sienten orgullo al señalar que una de las ciudades más limpias y ordenadas del hemisferio es Medellín, otrora recordada por ser capital del narcotráfico mundial. Eso demuestra que cuando las autoridades se empeñan, apoyadas por la población, todo se puede hacer.

Después de la nefasta invasión del ‘89, la ciudad había quedado muy sucia y deprimida. A esto se sumaba que durante los últimos años de la dictadura el aseo de la ciudad no fue cuestión de prioridad alguna. La que encontré cuando el presidente Guillermo Endara G. me honró al designarme alcalde capitalino, estaba muy triste: despintada y abandonada.

Con la ayuda de los tantos asesores que nos brindaron ayuda gratuitamente al principio de nuestra gestión nos pusimos a trabajar. Había que darle una nueva cara a la ciudad; sus habitantes debían ser sumados a ese esfuerzo para que se sintieran orgullosos del lugar donde vivían. Había que aprovechar la mística de cambio que existía.

Hicimos varias campañas para lograr esa motivación. La primera, a escasas tres semanas en el cargo: Limpia tu Pedacito de Ciudad. Con el apoyo de McDonal’s, cuyo propietario en ese entonces era el amigo y colega Richard Durling, y con quien manejaba su cuenta publicitaria, Tito Campagnani, se hizo una campaña televisiva para que todos participaran. El domingo 21 de enero, coincidiendo con el aniversario de la fundación de la nueva ciudad de Panamá, por Pedrarias de Ávila, se movilizó la ciudad: juntas comunales, vecinos, escuelas, comerciantes como Carlos Valencia que facilitaron gran cantidad de escobas y útiles de limpieza, camiones para recoger todo lo que se encontraba mal puesto.

Después del éxito logrado en esa limpieza colectiva, emprendimos la campaña de Pinta tu Pedacito de Ciudad, la cual contó con el apoyo de las distribuidoras de pintura, como las de Tavo Méndez y Chebín Morales, que donaron pinturas para retocar edificios públicos, y así contagiar a todos a hacer lo mismo. Seguidamente, continuamos con aquella de Siembra tu Pedacito de Ciudad, inspirada en la gran jardinera que siempre fue mi madre y el apoyo de los clubes de jardinería de la ciudad. Con todo aquello, en poco tiempo, la ciudad recobró su viejo esplendor.

En pleno proceso electoral sólo he visto a un candidato a alcalde hablar sobre la importancia del aseo de la ciudad. Mi ex alumno José Isabel Blandón ha planteado como punto básico de su campaña el que la recolección de los desechos sólidos vuelva a estar en manos de los municipios. Sobre esto he hablado mucho con mi sobrino Ricky Domínguez, quien aspira reelegirse en Bellavista. Estoy convencido de que las comunidades ayudarían si este esfuerzo se implementa con seriedad. Debemos recordar que en el 2009 una de las grandes críticas que hicieron perder a Juan Carlos Navarro la postulación presidencial del PRD fue que, como Alcalde, no había podido limpiar bien la ciudad.

Y es que la ciudad da asco. Da vergüenza. ¿De qué vale que seamos uno de los países con más alto crecimiento económico en el mundo? ¿Qué tengamos una ciudad llena de rascacielos y pronto un metro citadino, cuando hemos demostrado ser incapaces de tener una ciudad limpia, orgullo de nuestra América, como lo es hoy Medellín? Da pena el estado insalubre y desagradable como encuentran el turista y los ciudadanos las principales arterias del país, llenas de desperdicios e inmundicias, sobre todo en el área de los hoteles y comercios del país. En los barrios marginados es realmente peligroso como se encuentran los desechos porque ello puede producir hasta epidemias. El presidente Ricardo Martinelli, la pasada semana, se molestó por el estado de la basura en San Miguelito.

Ojalá que quienes aspiren a las alcaldías del país se percaten de lo importante que es que cada municipio y puedan disponer de sus desechos sólidos en forma responsable y profesional, inclusive para reutilizarlos en empresas que consideran la basura como una riqueza que hoy no se aprovecha en Panamá.

ABOGADO, ESCRITOR, POLÍTICO Y CATEDRÁTICO