Pobreza en la niñez en Panamá sigue alta pese al crecimiento económico

El estudio destaca desigualdades territoriales, especialmente en áreas rurales e indígenas, y subraya la necesidad de mejorar la focalización de ayudas para un desarrollo sostenible.

El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), el Banco Mundial y el Ministerio de Desarrollo Social presentaron este jueves 9 de abril un estudio que revela la persistencia de altos niveles de pobreza en la niñez y adolescencia en Panamá, pese a los avances económicos de las últimas décadas.

La investigación, titulado “Pobreza infantil en Panamá: un abordaje territorial de la pobreza monetaria en la niñez y la adolescencia”, ofrece estimaciones actualizadas a nivel de corregimiento y evidencia profundas desigualdades que afectan principalmente a la población infantil más vulnerable.

Según los datos, el 35% de los niños, niñas y adolescentes vive en situación de pobreza, mientras que el 16% enfrenta pobreza extrema, cifras que reflejan un desafío estructural para el país.

La situación se agrava en áreas rurales e indígenas. En las comarcas, el 83% de la infancia vive en pobreza y el 55% en pobreza extrema, lo que evidencia una marcada desigualdad territorial.

La ministra de Desarrollo Social, Beatriz Carles de Arango, destacó que el estudio es clave para mejorar la toma de decisiones públicas, ya que permite identificar con precisión las brechas sociales y territoriales que afectan a la niñez.

El análisis también revela que la pobreza impacta con mayor intensidad a los niños más pequeños, especialmente aquellos que crecen en hogares numerosos o monoparentales liderados por mujeres, lo que refuerza la urgencia de invertir en la primera infancia.

Además, se evidencian fuertes contrastes dentro de una misma provincia. En Veraguas, por ejemplo, la pobreza infantil alcanza el 15.7% en el distrito de Santiago, pero se eleva drásticamente hasta el 78.7% en el distrito de Santa Fe.

Por su parte, Juan Pablo Uribe, director de División del Banco Mundial para Centroamérica y República Dominicana, subrayó que mejorar la focalización de las ayudas económicas es fundamental para fortalecer el capital humano y garantizar el crecimiento sostenible.

El informe concluye que reducir la pobreza infantil en Panamá no solo es una prioridad social urgente, sino también una inversión estratégica para el desarrollo equitativo y el futuro económico del país.

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