Camila Morrone guía ‘Algo terrible está por suceder’, la nueva serie de drama en Netflix

  • 02/04/2026 00:00
‘Algo terrible está por suceder’ es la nueva serie de terror de la creadora Haley Z. Boston y los productores, los hermanos Duffer, que se adentra en lo oscuro y horrorífico de entrar a un matrimonio condenado desde su inicio

Siguiendo la temática de las bodas y el terror, Haley Z. Boston crea una nueva propuesta: una serie de ocho episodios centrada en la semana previa a la boda entre Rachel (Camila Morrone) y Nicky (Adam DiMarco), donde los secretos familiares de parte de Nicky son más oscuros y tenebrosos de los que Rachel pudo haber imaginado, hasta que llega el día en que decir “acepto” podría ser una sentencia de muerte.

La serie, estrenada en Netflix este miércoles, se concentra en mostrarnos un lado más oscuro de los comportamientos familiares alrededor de los preparativos de una boda. Cuando Rachel (Morrone) se dispone a celebrar su boda, no le da mayor importancia. Ella y su prometido, Nicky (DiMarco), salen de la ciudad en un viaje de carretera hacia la casa de sus padres en el bosque nevado para una ceremonia íntima con su familia más cercana. Y eso es todo. Ese es el plan. Casarse, disfrutar del fin de semana y, supuestamente, retomar la misma vida de pareja normal que han llevado durante los últimos tres años en Chicago.

Desde su primer episodio conocemos a la curiosa y rebelde Rachel, cuya idea de una boda íntima con solo familia se ve rápidamente destrozada por una lista de más de cien invitados que desconocía. Su novio, Nicky, es el preferido de mamá Cunningham y no se da cuenta de los momentos extraños que su novia vive en medio de su mansión disfrazada de cabaña invernal enorme y elegante, pero también laberíntica, miserable y carente de luz.

En la primera mitad de ‘Algo terrible está por suceder’ (Something very bad is going to happen) Boston nos muestra el pasado y el presente de Rachel, y cómo su curiosidad y su instinto están más conectados con su pasado de lo que cree. Es demasiado perspicaz, demasiado curiosa y demasiado segura de sí misma, por razones que se van aclarando a medida que avanza la temporada, pero Morrone lo demuestra, sin lugar a dudas, desde el principio.

Es una serie de terror y una historia de matrimonio a la vez, pero lo que la eleva más allá de un simple entretenimiento sangriento es cómo subvierte las expectativas. Oscura, inquietante y paranoica, la temporada de ocho episodios oscila entre la sombría rutina de una realidad hostil y los terrores estremecedores de la peor pesadilla de aquellos quienes sobrepiensan las cosas una y otra vez.

Claro, lo sobrenatural se hace sentir desde los primeros 10 minutos, haciendo de cada elemento supersticioso uno más que da sombra a lo que sucederá en el episodio. Desde una pintura sin acabar, espejos rotos, aguantar la respiración cuando se cruza por debajo de un túnel y otros miniobjetos de atención en la trama, vemos que Boston junto con la directora principal Weronica Tofilska se dedicaron a dejarnos saber cuánta duda hay en el corazón de Rachel, y cuanta incertidumbre se arroja alrededor de la familia Cunningham. Si hay una amenaza exterior cuya presencia alerta a Rachel en cada paso que da, y no son la familia excéntrica y extraña de su novio, entonces ¿qué es?

Es con esta incertidumbre que Boston nos lleva a querer develar el misterio con cada escena, que toma una inspiración diferente en cada episodio (o quizás ya no puedo ver una videocámara antigua grabando de noche en medio del bosque sin pensar en ‘Blair Witch Project’). Entretanto, el tejido de la idea de una “alma gemela” se cuela en la narrativa, siendo entonces la brújula que nos guía hacia las emociones de Rachel –algo muy constante en la serie– y, en ocasiones, en la psiquis de Nicky, a través de sus cortos estallidos de energía tras diversas bombas de verdad cayendo sobre él.

Para los amantes de los thrillers psicológicos, ‘Algo terrible está por suceder’ patina en ese mapa de terror constante, giros inesperados, momentos dramáticos que traen más de una lágrima, y escenas donde solo piensas ‘¿qué rayos está pasando realmente?’. Su juego de gato y ratón narrativo nos hace partícipes del miedo de Rachel, y una vez que su misterio queda al aire, somos cómplices de sus próximas decisiones (incluso, en mi caso, gritando al televisor sobre qué ruta debería tomar a continuación).

Boston evita con elegancia las tropas genéricas del terror, pero transforma otras en una trama que baila a su propio compás y solo nos lleva de la mano a enfrentar los miedos que hemos escuchado de otros o hemos vivido en carne propia sobre el amor, el matrimonio, el compromiso a vivir la única vida que tenemos unidos legal y espiritualmente a otra persona, y cómo esto cambia y organiza el nivel de confianza que depositamos en nuestras relaciones.

La serie nos lleva a pensar en cuánto se puede parecer el matrimonio a una cinta de terror, cuando no se está seguro del paso de gran importancia que tomamos. Cualquiera que haya vivido lo suficiente para ver parejas crecer y marchitarse sabe que se necesita más que fuertes sentimientos para mantener una relación. Todos traemos nuestro propio bagaje, y todos cargamos con el bagaje de nuestras familias, amigos y experiencias vividas. Son tantos los factores que deben confluir para que las cosas funcionen, que es fácil creer que un matrimonio sano es un sueño imposible.

Pero, ¿qué harías si supieras que casarte es realmente lo que te salvará la vida? ‘Algo terrible está por suceder’ ya está disponible en Netflix.

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