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Sistema láser antidrones: el plan del Pentágono para proteger a Marco Rubio y Pete Hegseth en Washington
- 31/03/2026 12:31
El Pentágono está sopesando instalar un potente sistema láser antidrones en la base militar Fort Lesley J. McNair, ubicada en el suroeste de Washington, D.C. (Estados Unidos), donde residen el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio, según informó este martes 31 de marzo el diario estadounidense The New York Times.
De acuerdo con el rotativo, los planes para instalar estos sistemas antidrones —que aún se encuentran en evaluación— surgen ante los recientes reportes de actividad inusual de drones en el espacio aéreo cercano a la base. Estos avistamientos generan preocupación por posibles labores de vigilancia sobre dos altos funcionarios estadounidenses, quienes están directamente involucrados en la gestión de la guerra con Irán por parte de la administración del presidente Donald Trump.
Sin embargo, según el NYT, la instalación de estos sistemas podría complicar el uso del espacio aéreo en Washington, lo que abriría la puerta a una disputa entre la Administración Federal de Aviación (FAA) y el Departamento de Defensa. Todo ello en un contexto marcado por la reciente colisión aérea del año pasado entre un helicóptero del Ejército estadounidense y un avión regional de pasajeros, que dejó 67 fallecidos sobre el río Potomac, cerca del Aeropuerto Ronald Reagan.
Un episodio que refleja las tensiones entre la FAA y el Pentágono ocurrió el pasado 11 de febrero, cuando la agencia —adscrita al Departamento de Transporte— cerró de forma intempestiva, durante nueve horas, el espacio aéreo de El Paso (Texas).
La medida, implementada pasada la medianoche y sin mayores detalles en un primer momento, respondió —según explicó entonces el secretario de Transporte, Sean Duffy— a la presencia de drones de cárteles mexicanos, los cuales fueron neutralizados en el espacio aéreo fronterizo entre México y Estados Unidos.
Los titulares de los Departamentos de Defensa y de Estado no son los únicos que viven en bases militares. La fiscal general de Estados Unidos Pam Bondi se trasladó su residencia a una base militar en el mes de marzo debido a supuestas amenazas de cárteles del narcotráfico investigados por el Departamento de Justicia.
En cambio, la exsecretaria de Seguridad Nacional Kristi Noem reside desde hace un tiempo en la base militar Anacostia-Bolling en Washington, alegando, al igual que Bondi, amenazas por hacer su trabajo.