Bioetanol en Panamá: reunión entre azucareros y diputados marca antesala del debate

  • 21/04/2026 09:46
Productores de caña y diputados analizaron el impacto del proyecto de bioetanol, en medio de dudas ciudadanas y llamados a mejorar las condiciones laborales del sector.

En medio de la recta final del periodo legislativo, el proyecto de ley que promueve la mezcla obligatoria de bioetanol en la gasolina sumó un nuevo capítulo con una reunión entre representantes del sector azucarero y diputados de la Asamblea Nacional.

El encuentro, en el que participaron el diputado panameñista José Luis Varela y el diputado presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Herrera, se dio en un momento clave, cuando la iniciativa sigue en discusión y enfrenta cuestionamientos sobre su impacto en el consumo y el rendimiento de los vehículos.

Durante la reunión, el diputado Francisco Brea puso sobre la mesa uno de los principales retos del proyecto: la percepción pública.

El legislador señaló que, pese a los beneficios planteados por el sector, persiste desinformación. “Afuera no hay el mejor concepto de lo que hay”, advirtió, al referirse a versiones que circulan sobre un posible aumento en el consumo de combustible de entre 3% y 4%.

No obstante, consideró que una mayor divulgación técnica podría cambiar esa visión. “Si todas las personas pudieran ver desde la óptica que ustedes nos han presentado, todos entenderíamos el beneficio de esta ley”, sostuvo.

Brea también vinculó el debate del bioetanol con la realidad laboral del sector agrícola, particularmente de los trabajadores estacionales, quienes —según indicó— enfrentan condiciones más precarias en comparación con otras actividades como la bananera.

“Quien trabaja en este rubro no logra jubilar. Esa es una realidad”, afirmó, al subrayar la necesidad de revisar los esquemas de aportes y protección social para este segmento de la fuerza laboral.

Además, el diputado cuestionó el nivel de involucramiento de algunos actores de la industria en la promoción del proyecto. “No veo a los verdaderos ‘protagonistas metidos de lleno... no los veo jugando el mismo juego”, señaló.

En la reunión, se reiteró que la implementación del programa de biocombustibles representaría una expansión significativa del área agrícola. Actualmente, el país cuenta con unas 22 mil hectáreas sembradas de caña, pero se requeriría duplicar esa cifra para alcanzar una mezcla del 10% de etanol.

Este crecimiento permitiría extender la duración de la zafra de 80 a 95 días hasta un rango de entre 120 y 130 días, lo que se traduciría en mayor generación de empleo y dinamización de las economías rurales.

Asimismo, se planteó que el bioetanol podría contribuir a reducir el precio del combustible, además de diversificar la matriz energética y disminuir la dependencia de insumos importados.

El proyecto se mantiene como uno de los temas pendientes en la agenda legislativa, junto a otras iniciativas de alto impacto, en un contexto donde los diputados cuentan con poco margen antes del cierre del periodo el próximo 30 de abril.

Mientras avanza la discusión, el bioetanol sigue dividiendo opiniones entre quienes lo ven como una oportunidad económica y quienes advierten sobre sus posibles efectos en el mercado y los consumidores.

La decisión final deberá equilibrar estos intereses en un debate que combina desarrollo rural, política energética y percepción ciudadana.

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